Un derbi para la historia

Y llegó el esperado regalo de Reyes para todos y si se me permite también para quien humildemente intenta informar sobre este mundo apasionante del fútbol, fútbol como tal, ya sin diferenciación, es un balón esférico, un rectángulo de juego, y además en la festividad de Reyes, en plena pandemia además con el escenario donde se espera que más pronto que tarde fuese el escenario habitual de un derbi y de todos los partidos de fútbol sin diferencia alguna por ninguna circunstancia.

El Camp Nou abría sus puertas por primera vez después de cincuenta años y lo hacía, aunque sin público para dar cabida a un derbi, un encuentro en circunstancias totalmente diferentes a las de la temporada anterior, no solo por la abrumadora y aplastante superioridad que nadie pone en duda del Barcelona, sino especialmente por las circunstancias diferentes con las que llegaba el conjunto de Rubén Casado al coliseo azulgrana. Este Espanyol ha dado muestras esta temporada de crecer y tener un proyecto al que obvio le queda mucho por avanzar y evolucionar y profesionalizar, pero que tiene un aspecto un poco diferente al de la temporada anterior. Ahora solo quedaba por ver si además sería capaz de hacer frente al vendaval que hasta ahora habían sufrido todos los equipos que se habían enfrentado a un conjunto de Lluís Cortés que andaba como un rayo hacia el título de liga.

Un partido que venía precedido como no podía esperarse de otra forma por la situación actual de unas bajas en ambos equipos provocados por la pandemia con casos de la COVID-19 confirmados en ambas plantillas. En el conjunto local habían causado baja Vicky Losada y Bruna Vilamala y además Jana Fernández por contacto directo y caía nuevamente por molestias una Andrea Falcón que poco a poco estaba teniendo sus apariciones en el verde tras la grave lesión de la temporada anterior. Por parte blanquiazul se sabía de la ausencia de Julve y Baudet, cabe suponer por las mismas circunstancias que sus compañeras de profesión al no haber estado incluidas en la convocatoria después que el club comunicara dos casos positivos a la vuelta de las vacaciones.

Fue un primer tiempo con un Espanyol agazapado atrás con una línea defensiva de cinco para cerrar por dentro y al mismo tiempo evitar las incorporaciones desde las bandas de las laterales azulgrana y en especial de las incursiones de la siempre incisiva Graham. Casado optó por volver a Vanegas a su posición natural en la defensa para unirse a Nicart y Marta Turmo en el eje y la apuesta le daría los resultados esperados mostrándose infranqueable en todo momento en esos espacios interiores que siempre buscan las azulgrana con la constante permuta de posiciones a partir del último tercio del ataque. Es cierto que tanto sacrificio defensivo tendría la repercusión obvia de perder fuelle en las posibles salidas a la contra, unas contras que esperaban alternando su posición en el eje del ataque Lombi y una cada día más entonada Laura Fernández que está en un momento de forma espectacular. Ambas jugadoras se alternaban para dar aire fresco en las ayudas defensivas junto a Paola y Marianela que cerraban perfectamente en las ayudas al eje de centrales y a la vez esperaban disponer de alguna salida en transición, aunque tuvieran muchos metros por delante.

Las azulgrana tendrían que tener mucha paciencia y la verdad es que excepto en momentos muy concretos no alteraron ese plan que seguro había previsto el staff azulgrana en previsión de un contrario muy cerrado atrás y con pocos espacios provocando los cambios de orientación que si es cierto en ocasiones parecían pecar de una cierta lentitud, en gran parte también por la acumulación de piernas en los carriles interiores que impedían una mayor fluidez en la velocidad en los pases entre líneas.

Todo le salía a pedir de boca al conjunto de Casado, Montse Quesada se seguía mostrando como la apuesta más firme bajo palos, evitando en un par de intervenciones que quedan en la retina de los aficionados que el conjunto local se adelantará, mientras que la línea defensiva se mantenía firme e incluso Laura dispuso de un disparo franco que tuvo que ser rechazado por Sandra Paños en el único contacto de la alicantina con el esférico en todo el primer tiempo.

Las ocasiones de las azulgrana se fueron sucediendo, centros, disparos, rechaces, palos. Y al final en la última acción del primer tiempo obtendría el fruto y su capitana Alèxia se convertía en la jugadora que anotaba el primer tanto en el Camp Nou y además lograba el tanto trescientos en los derbis. Se ponían por delante en el marcador, pero nada parecía indicar que fuera a cambiar nada en el plan de partido de ninguno de los dos equipos en el segundo tiempo.

El plan no cambiaría, pero la efectividad azulgrana crecería enteros en los primeros minutos del segundo tiempo, dos remates espectaculares de esas dos jugadoras más exquisitas de la línea defensiva que siempre aparecen y que es uno de los secretos de la gran receta que tiene el conjunto de Lluís Cortés, sus laterales que siempre aparecen a espaldas de las defensas aprovechando esos espacios que generan las atacantes al entrar a zonas interiores. Un gran recorte dentro del área de Aitana sería rechazado por el entramado de piernas de la zaga blanquiazul y el rechace llegaba a Marta Torrejón que soltaba un zurdazo cruzado imposible para Montse Quesada que en este segundo tiempo recogía los balones del interior de su portería sin poder hacer nada ante la excelencia de los disparos azulgrana.

Otra excelencia es la que ofrecería la otra lateral, una Melanie Serrano, la más veterana en cuanto a tiempo que lleva en la entidad que soltaría un zurdazo desde fuera del área convirtiendo el tercero de la tarde. Melanie, una lateral que tiene una técnica envidiable y que siempre que tiene ocasión da muestras de esa exquisitez.

Con el marcador ya claramente para las azulgrana sólo quedaba esperar cuál podría ser el resultado final atendiendo además que empezaba el carrusel de cambios en ambos conjuntos, en el cuadro perico para intentar aportar aire renovado a un equipo que seguía corriendo detrás del balón, más desestructurado que en el primer tiempo, algo lógico no solo por el resultado sino también por el paso de los minutos, y unos cambios que asustaban en las piezas azulgrana con la entrada de más pólvora en la punta de ataque. Entre tanto un remate de Jenni que era prolongado por Nicart hacía su propia portería y que acababa en saque de esquina tras tocar la parte superior del larguero de Montse.

El asedio no cesaría en todo el segundo tiempo y como en todos los partidos a los equipos contrarios se les hacen eternos los minutos una vez se desequilibran ante el paso de los minutos, el cansancio, la superioridad azulgrana y la gran capacidad y variedad de recursos le permitiría seguir percutiendo sobre el marco de una Montse Quesada que seguía mostrándose fiable en aquellos balones al alcance de la portera, pero que nada pudo hacer en el remate de cabeza medio de espaldas de Martens que conseguía anotar su gol número 40 como azulgrana (de los que 30 son en la Liga) y poner más tierra de por medio.

Se siguieron sucediendo los cambios, aunque sin mayor trascendencia en el patrón de juego de ninguno de los dos equipos, el Espanyol conseguía maniatar la velocidad y movilidad azulgrana para evitar ocasiones muy claras de gol pero el balón seguía merodeando él área y en cualquier momento podría llegar la manita tras un gran encuentro de movimientos defensivos aunque estériles a fin de cuentas visto lo que reflejaba el electrónico. Se sabía de la diferencia entre ambos equipos y el encuentro debería de servir al cuadro de Casado para asentar esa estructura y equilibrio defensivo para afrontar futuros retos y seguir creciendo como equipo.

Y la manita llegaría, no como anécdota porque con el tanto logrado por Crnogorcevic la suiza convertía su primer tanto con el conjunto azulgrana en el día que había jugado en esa dualidad posicional por la que se la conoce, empezando como falsa nueve como en la selección helvética y acabando, tras los cambios, en el lateral donde se la ve más asiduamente en el conjunto azulgrana. Cierto que el disparo de Mapi desde la frontal iba a portería y llevaba el sello del gol, pero en el trayecto tocaría en las piernas de Ana María a quien se le atribuía el gol.

Por su parte, las pupilas de Lluís Cortés tienen tanta variedad de recursos, opciones, registros que siguen a velocidad de crucero hacia el título de liga y además hoy lo hicieron en el escenario deseado demostrando que para nada les queda grande y sobre todo que tienen mucho que ofrecer cada quince días en el coliseo azulgrana dando espectáculo y goles, algo de lo que la parroquia del club anda escasa esta temporada si no ven los partidos del Johan Cruyff.

En cualquier caso, este derbi quedará para la historia y será recordado durante mucho tiempo esperando que sea el inicio de lo que debe de convertirse con el paso del tiempo en la habitualidad, faltará tiempo cierto, pero ya es el inicio de esa realidad empezada hace cincuenta años.

 

 

 

 

Ficha técnica

FC Barcelona: Sandra Paños, Mapi León, Andrea Pereira, Marta Torrejón (Jenni Hermoso 54’), Melanie Serrano (Leila Ouahabi 74’), Patri Guijarro (Keira Hamraoui 74’), Alèxia Putellas, Aitana Bonmatí (Asisat Oshoala 64’),  Mariona Caldentey, Ana María Crnogorcevic y Caroline Graham (Lieke Martens 64’).

Entrenador: Lluís Cortés.

RCD Espanyol: Montse Quesada, Débora García, Marta Turmo (Xenia Pérez 75’), Elba Verges, Paula Nicart, Manuela Vanegas (Sara Extremera 52’), Paola Soldevila, Marianela Szymanowski (Brenda Pérez 61’), Maya (Dulce Giménez 75’), Laura Fernández y Anair Lombi (Letti 61’).

Entrenador: Rubén Casado.

Estadio: Camp Nou.

Goles: 1-0 Alèxia Putellas 45’, 2-0 Marta Torrejón 48’, 3-0 Melanie Serrano 53’, 4-0 Lieke Martens 71’, 5-0 Ana María Crnogorcevic 84’.

Amonestaciones: Vanegas 24’.

Colegiada: Eugenia Gil Soriano (colegio gallego).

Asistentes: Iria Rosendo y Lorena Novas (colegio gallego).

 

Autor: Enric Solé Altarriba

Fotografías y vídeo: FC Barcelona

 

Artículos relacionados