Punto de oro en el derbi

Tarde de Reyes en la Ciudad Deportiva del Rayo Vallecano para celebrar el derbi con más solera de la capital, Rayo Vallecano contra Atlético de Madrid. El frío era gratuito y en cantidad monstruosa, se podía asegurar que la temperatura era mas escasa que el día que bautizaron a Rasputín. Los tres puntos eran muy necesarios para ambas escuadras, obviamente siempre lo son, con ellos unas continuarían en la lucha por conseguir una de las tres primeras plazas y las otras por seguir poniendo tierra por medio con el fin de la tabla y apuntar hacia arriba a la conquista de metas más loables.

Las defensoras del Rayo estaban de suerte, su trabajo iba a ser un poquito menos complicado. ¿Por qué? Sencillamente porque Ludmila causaba baja en el bando colchonero y esta circunstancia es importantísima para el juego de ataque del Atleti y del mismo modo para el equipo contrario, ya que los balones imposibles a los que la ocho rojiblanca llega con la naturalidad del que se come un flan de postre, como mucho se convierten en pelotas divididas y por ahí ya es una ventaja a la hora de defender.

La gelidez del ambiente las jugadoras la combatieron a base de lucha, de entrega constante. Así, el encuentro se convirtió en una batalla donde ninguna de las contendientes se refugiaron en las trincheras o se parapetaron para eludir el deber. Mucho, muchísimo juego frente a las áreas. Pocas intervenciones de las porteras. Cada equipo con sus armas tratando de imponerse al rival y romper las redes contrarias. Las rojiblancas, hoy de azul, procurando someter a las de la raya, lo conseguían durante varios periodos. Movían bien el balón a lo largo y ancho de la línea medular aunque con escasa incidencia en la integridad de la arquera local. Sobre el primer cuarto de hora surgió la primera gran ocasión en las botas de Knaak, siendo contestada con un zapatazo al larguero por parte del Rayo. Poco más tarde llegó el gol de Santos y ponía justicia a los méritos tanto de unas como de otras. No cambió la tónica del choque,  los parámetros por donde se difundía el partido, es decir un conjunto con mas ganas de imponerse y otro intentando contener y saliendo a la contra en la medida de lo posible e incluso conquistar el balón si la situación era sostenible.

Tras el descanso y con la vuelta al pasto reincidimos en los mismos indicadores. La lucha en el centro del campo como medio de vida. Las jugadoras de la franja no bajaban los brazos sabiendo que la renta en negativo era salvable, un gol se puede marcar en un suspiro, la diosa Fortuna te hace un guiño y ¡zas! gol. O teniendo en cuenta la fecha, los Magos te hacen un presente y ¡toma! de regalito el empate. Para todo ello hay que poner de tu parte y el Rayo lo hacía, a veces apretando los dientes en defensa, en ocasiones estirándose y buscando redes enemigas. Las de la orilla del Manzanares no se replegaron intentando que el reloj impusiera justicia, al contrario, profesaron la misma idea a la búsqueda de la recompensa de un segundo gol. Ocasiones tuvieron, gratificación no.

El Rayo Vallecano obtuvo el empate en el velatorio del encuentro. Saque de esquina pateado al centro del área, barullo y balón a las redes. No dio tiempo ni a sacar del centro, la colegiada estimó, con razón, que era suficiente. Las vallecanas con el punto más contentas que una niña abriendo los regalos de los Reyes Magos. Las colchoneras con la sensación de derrota a pesar del punto. No es la primera vez, ni la segunda, que se les escapa una victoria en el descuento. Tendrán que trabajar en ello.

FICHA TÉCNICA

Rayo Vallecano: Larqué, Sáez, Auñón, Hidalgo, Andújar, Iris (Aedo 72´), Bravo (Freitas 81´), García, Sheila, Ana de Teresa (Flores 81´) y Bulatovic   (Paula 68´).

Entrenador: Carlos Santiso

Atlético de Madrid: Pauline, Guagni, Tounkara, Aleixandri, Van Dongen, Santos, Meseguer, Knaak (Ajibade 94´), Amanda, Duggan (Laurent 70´) y Deyna (Bernabé 88´).

Entrenador: Dani González

Goles: 0-1 Santos 24´. 1-1 Flores 94´.

Colegiada: Verónica González

Amonestaciones: Tarjeta amarilla para las jugadoras locales Sáez 30´e Hidalgo 85´. También para las visitantes Guagni 31´ y Deyna 88´.

 

Autor: Emilio Mahugo

Fotografía: Rayo Vallecano

 

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