
Los Juegos Olímpicos Tokio 2020 ya están aquí, a la vuelta de la esquina. Comenzarán el 23 de julio y finalizarán el 8 de agosto. La pandemia de coronavirus que asola el planeta ha retrasado un año su comienzo. La situación desde entonces ha mejorado ostensiblemente, pero ni mucho menos está controlada. Las autoridades japonesas han decidido que no haya público en las gradas. Ha surgido una controversia en torno a los bebés lactantes del pecho materno de las deportistas. Finalmente, las deportistas que dan el pecho a sus hijos podrán llevarlos a Tokio 2020.
En un principio, la organización era rehúsa a compatibilizar maternidad con deporte. Dicho de otro modo, discriminaba a las deportistas que tenían bebés. Les estorbaban a nivel protocolario los pequeños y opinaban que los exponían al riesgo de contagiarse por Covid-19. «Dado que los Juegos de Tokio 2020 se llevarán a cabo durante una pandemia, en general, lamentablemente, debemos negarnos a permitir que los familiares u otros acompañantes de los atletas los acompañen a los Juegos«, explicaron los organizadores de las Olimpiadas.
Pero, como siempre, las estadísticas son tozudas y dejaban en evidencia esta postura. Si hay un rango de edad que ha demostrado mayor fortaleza e inmunidad al virus son los bebés.
Razones para permitir los bebés
Científicamente está probado que la leche materna aporta una importante cantidad de defensas al lactante. Tiene las cantidades adecuadas de Carbohidratos, proteínas y grasa. Además, aporta al bebé las vitaminas, minerales y las hormonas que este necesita. Es algo que le inmuniza en gran medida de las enfermedades hasta ahora conocidas. Pero, aunque no se haya probado aún de manera fehaciente, es muy posible que ofrezca cierta resistencia también al Covid-19.
Recordemos que el cordón umbilical que une a la madre con el feto hasta que este se desarrolla y sale del interior materno posee unas propiedades especiales. Las arterias principales y las venas del cordón umbilical proporcionan sustancias nutritivas y sangre rica en oxígeno que puede ayudar al bebé durante un periodo de tiempo a no adquirir ni desarrollar elementos patógenos.
Sea como fuere, era una injusticia no permitir la presencia de los pequeños. Separarlos de sus madres, aun en un evento de esta naturaleza, es criminal.
Reacciones que no se hicieron esperar
Las protestas de las deportistas que participarán en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 eran muy numerosas.
La futbolista estadounidense Alex Morgan, que fue madre hace varios meses, subrayó lo importante que es «permitir que las madres tengan la opción de tener a sus hijos con ellas cuando compiten«.
Otras deportistas como la jugadora de baloncesto canadiense Kim Gaucher protestaron. Gaucher indicó que la dieron a elegir entre «ser una madre que amamanta o una atleta olímpica«. No le permitían llevar a su hija de tres meses a Tokio.
También la corredora de fondo estadounidense Aliphine Tuliamuk se quejó. Dijo que «no puede imaginarse» ir a los Juegos Olímpicos sin su hija que amamanta.
Y es que un hijo, máxime recién nacido, es más valioso que cualquier medalla. Pero nadie tiene derecho a dar a elegir a una madre entre su trabajo o ellos.
Los organizadores han de rectificar
Al final, las quejas de varias deportistas olímpicas han hecho que los organizadores se lo piensen mejor. «Sin embargo, después de una cuidadosa consideración de la situación única que enfrentan las atletas con niños lactantes, nos complace confirmar que, en caso de ser necesario, los niños lactantes podrán acompañar a las atletas a Japón«, rectificaron posteriormente.
Así, las deportistas participantes en Tokio 2020 que dan el pecho a sus bebes podrán seguir haciéndolo allí.
Legislación vigente
Pero no nos engañemos, esto no ha sido una concesión y menos un favor. Se trata de cumplir la legalidad vigente.
Y es que el pasado 1 de enero, el Sindicato Internacional de Futbolistas (FIFPRO), entabló conversaciones con la FIFA y otras partes interesadas en el asunto. Objetivo, dotar de mayor protección a las futbolistas que son madres. En definitiva, que el hecho de serlo no redundara de manera negativa en su actividad laboral. Finalmente, se llegó a un acuerdo, que debía entrar en vigor en las 211 federaciones asociadas, como máximo, el 1 de julio.
Con esta reglamentación, se garantizan cinco derechos principales para las futbolistas profesionales:
- Derecho a un embarazo sin tener que afrontar dificultades económicas.
- Derecho a seguir jugando (si su salud lo permite) y el derecho a decidir no seguir jugando (aunque su salud lo permita).
- Derecho a permiso por maternidad retribuido.
- Derecho a retornar inmediatamente al juego, una vez finalizado el permiso por maternidad (si la salud de la jugadora lo permite).
- Derecho a alimentar a sus bebés durante el horario laboral, en un lugar adecuado para ello.
Argumentos de FIFPRO
«Con esta normativa, damos un gran paso para permitir que las jugadoras puedan sean madres sin perder la oportunidad de ejercer la profesión que aman. Una vez que esta normativa se aplique y se incorpore a nivel nacional, y que se añadan otras mejoras al fútbol femenino, esperamos que este pueda florecer. Espero que cada vez más jugadoras continúen en el fútbol y alcancen su cumbre en un entorno más estable«, explicó Alexandra Gómez, asesora jurídica de FIFPRO.
Reflexionemos todos
Sin duda, estamos hablando de derechos básicos, elementales. Desconocemos por qué cuesta tanto esfuerzo llegar a un acuerdo para hacerlos realidad. Esperemos que, con el tiempo, poco tiempo, esta discriminación sexual desaparezca. Hay que erradicar de raíz los viejos roles discriminatorios contra la mujer. Esta sí, va ganando terreno, pero el camino es largo. Sin duda, la fama de estas deportistas ha facilitado la feliz y justa resolución final.
No olvidemos nunca que somos seres humanos, que tenemos sentimientos y que todos fuimos niños. Es inconcebible que una persona pretenda apartar a una madre de su bebé. Por fortuna, las protestas de estas deportistas, algunas muy mediáticas como Morgan, enmendaron la situación. Pero, ¿qué le habría sucedido a una mujer que no fuese conocida? Nos quedamos con esa pregunta y esperamos una reflexión sobre este asunto.
Autor: Luis Fernando Ramos
Fotografías: FIFA






