
Los que se acercaron por la mañana al Centro Deportivo Wanda de Alcalá de Henares disfrutaron de lo lindo, de acuerdo, unos cuantos de verde y blanco seguramente no tanto, pero los de rojiblanco, mucho, pero mucho. El resultado con más contundencia que el turrón duro, el antiguo, el de toda la vida, nos hace pensar en una jornada plácida para la hinchada de los de la orilla del Manzanares. ¿El juego? Aseado con algunos tonos de brillo.
Merecimientos
¿Tan aplastante fue el dominio local? Buena pregunta. Cualquier respuesta que se ofreciera sería matizable. Podríamos decir sí, porque los números lo justifican, las estadísticas lo corroboran y sobre todo las colchoneras propusieron, desde el primer segundo hasta el último, juego de ataque, intención de perforar las redes verdiblancas todo y cuanto pudieran. Si el partido hubiera durado veinte minutos más, las locales hubieran persistido en su insistencia.
También podríamos decir no. Y tendríamos que matizar. Porque los números a veces tienden a mentir, porque las estadísticas lo muestran y porque sufrimiento, al menos en una máxima expresión, no fue demasiado.
La victoria fue merecida, por supuesto. Sin ninguna duda. El Atleti salió a conseguir gol y para ello se plantó a jugar en el territorio del Betis. Hacía las cosas bien, con fluidez, y llegó el premio a los diez minutos. El guion sufrió un giro drástico poco después. La defensa colchonera se desequilibró, Perea se aprovechó, lanzó a puerta pese al pensamiento de todos que sugería el centro, Lindahl incluida, y a los 17 minutos teníamos de nuevo las tablas en el marcador.
Aquí afloraron los mejores lances para las visitantes, las rojiblancas parecían haber recibido un golpe del señor Ali, Mohamed de nombre, y recorrían el verde, medio groguis, tratando de asimilar si el mazazo había sido real o imaginado. El Betis que pidió el balón como suyo no supo sacar provecho del nuevo orden. A poquitos las jugadoras con rayas, con rayas rojas y blancas, recobraron la respiración y con ella las salidas de la telaraña que se tejía en el medio. Se filtraba el balón, llegaba el peligro y el tanto que volvía a poner en ventaja a las locales.
Ya no soltaron el mando, es más, dieron un golpe a la altura de los del martillo de Thor, gol a falta de un minuto para el descanso. Era el tres a uno.
El campo se vence a un lado
El segundo periodo fue un monólogo, no muy divertido para las visitantes. El Atlético de Madrid cercenó cualquier intento de acercamiento a su área, privatizó la zona central y monopolizó el balón. Con esta política era normal que el marcador se expandiera hasta donde lo hizo. El viento sopló a favor, e incluso los cambios introducidos por el entrador, al que suponemos que ya ha refrescado sus conocimientos del reglamento, propulsaron aún más al conjunto.
Independientemente de estadísticas, conquistar una victoria con un marcador contundente siempre supone un golpe de moral enorme. Los próximos entrenamientos de las colchoneras seguro que son más alegres. Las béticas en cuanto se les pasé la amargura de tan gruesa derrota se pondrán manos a la obra para revertir tan amargo sabor. La siguiente jornada, ya mismo, entre semana.
FICHA TÉCNICA
ATLÉTICO DE MADRID – Lindahl, Bárbara (Kgatlana 75´), Menayo (Simon 75´), Tounkara, Aleixandri, Santos (Laura 81´), Maitane (Álvarez 86´), Sampedro, Meseguer, Iglesias y Ajibade (Ludmila 75´).
ENTRENADOR . Óscar Fernández.
BETIS – Thalmann, González, Sosa (López 75´), Llamas (Méndez 82´), Chuigoue, Valle, Perea, Jacobs (Folds 68´), Ligero, Laurina y da Eira (León 68´).
GOLES – 1-0 Ajibade 10´. 1-1 Perea 17´. 2-1 Santos 34´. 3-1 Ajibade 45+1´. 4-1 Bárbara 69´. 5-1 Kgatlana 83´. 6-1 Ludmila 89´.
COLEGIADA – Amy Peñalver
AMONESTACIONES – Tarjeta amarilla para las jugadoras visitantes Jacobs 20´, Valle 40´y González 59
Autor: Emilio Mahugo
Fotografías: At. Madrid
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