And the winner is… Houston Dash

Tras un mes de competición llegó el momento más esperado tanto por las franquicias como por los espectadores en una temporada totalmente novedosa en cuanto a las circunstancias en las que se ha tenido que disputar esta liga americana. Nuevo formato y sin público en las gradas, siguiendo los partidos desde sus casas en vídeo gracias a la transmisión de una liga profesional como la americana que prevé y se supera con las actuales circunstancias. A lo largo de los partidos se ha podido ver en acción a los espectadores desde sus casas, desde las celebraciones por los goles y las victorias de sus equipos, así como también aquellas decepciones por los errores en acciones puntuales o por las derrotas sufridas, especialmente en las rondas de iniciarse-out.

En cuanto a la final, llegaba el más inesperado de todos los equipos, las Houston Dash que partían en un cuadro aparentemente más desfavorable. Pero en un torneo en el que, a pesar de lo hecho en los partidos regulares, donde realmente era importante ser fuertes y rendir al máximo nivel como son en las rondas eliminatorias, además a partido único, cualquier equipo puede partir con desventaja aparente y alzarse con el título. Y esto es lo que ha sucedido con las Dash que tuvieron que eliminar a las vigentes campeonas, que se habían mostrado intratables en la liga regular y que fueron solventando los partidos, demostrando una gran solvencia defensiva y ser letales en ataque demostrando además lo acertado del fichaje de la inglesa Rachel Daly, jugadora sobre la que han basado casi todo su potencial y en quien confiaron el devenir en este torneo. Y la apuesta les salió a la perfección.

Por su parte, las Red Stars nuevamente llegaban a la última ronda, como ya sucediera en el último campeonato regular. Y en esta ocasión partían como favoritas una vez las vigentes campeonas habían sido apeadas en la primera eliminatoria. Pero a Chicago se le atragantó nuevamente la final y aunque no les pasaron por encima cómo sucediera en la anterior final, sí que nuevamente se quedaron a las puertas de lograr alzarse con el campeonato, siendo una losa demasiado pesada el tener que ir a remolque en el marcador desde del inicio del partido. Tuvieron sus opciones, pero siempre dieron las sensación de estar a merced de que Houston apretara un poco el acelerador en la zona de arriba. Les falto algo tan importante como es el acierto en los metros finales en los que además se encontraron con una excepcional Campbell que ha sido el otro pilar sobre el que se ha apoyado Houston para logran su primer campeonato.

Houston Dash 2 vs Utah Royals 0

Fue una final que si vemos las estadísticas del encuentro resultó realmente muy igualada, con unos porcentajes de posesión y de acierto en los pases muy parejos que demuestran la gran igualdad entre ambas formaciones. Dispararon lo mismo a portería y tuvieron las mismas opciones a balón parado, pero quien acertó más y mejor frente al marco rival fueron las Dash beneficiadas desde el inicio por el penalti señalado en el minuto 5 de encuentro. No perdono la capitana Schmidt que ya había sido decisiva en diferentes ocasiones a lo largo de las rondas eliminatorias. Fue una acción combinativa muy rápida de las Dash, un balón certero a Daly que abrió a banda para la llegada en carrera de Mewis, la colegiada dejó seguir la acción a pesar de la patada por detrás recibida por la americana, Mewis entró en el área después de una gran carrera, siendo derribada por detrás por Kayla Sharples en un inocente error de la defensora. Schmidt con suma tranquilidad engañó a Naeher haciendo subir el primer tanto al electrónico, una losa que no conseguiría sobrellevar las Red Stars.

El partido podía haber tenido un signo diferente si minutos después Chicago hubiera conseguido igualar la contienda en una acción de juego en la que un centro desde el lado izquierdo del ataque, acabó en un centro despejado en corto por Campbell, que cayó en los dominios de McCaskill que conectó un cabezazo que acabó topando con el poste derecho de la cancerbera de las Dash que quizás hubiera podido interceptar el esférico al reaccionar de forma felina ante el semi fallo en el despeje.

Las Red Stars pasaron a dominar el esférico en esta fase del encuentro, aunque sin generar excesivo peligro frente al marco de una Campbell muy segura bajo palos que corregía su error en la anterior ocasión de McCaskil y que atajaba los balones con más seguridad sin dejar segundas opciones a las atacantes de Chicago. Antes de la media hora de juego un excelente remate desde la frontal de Johnson acababa entre sus guantes.

De ahí hasta el descanso alternativas en ambas áreas, aunque sin ocasiones claras de gol que inquietarán a ninguna de las dos porteras. El balón merodeaba las áreas, pero con las defensas de ambos equipos imponiéndose a las acciones de las delanteras de ambas escuadras. Las defensas tenían las consignas muy claras y no dejaban anticipar a sus acciones defensiva, fortaleciendo la sensación que desde el inicio se tenía que la final tendría un marcador muy corto. Houston basaba sus acciones de ataque en encontrar a Daly y Groom o Prince en la zona de ataque para que entre ellas intentaran superar el entramado defensivo de Chicago, mientras que esta franquicia intentaba un juego más combinativo, intentando llegar por bandas y buscando el acierto rematador desde el interior del área donde McCaskill se mostraba como su mayor amenaza.

Al volver de vestuarios tendría que llegar la primera acción de peligro real en una acción a balón parado. En uno de los córners botados por Houston, la central Naughton cabecearía perfectamente hacia portería donde se encontraría con el acierto de Naeher que volvía a enviarle esférico a córner con la yema de los dedos.

Houston había entrado mejor al segundo tiempo, y fruto de ello tenía más el balón bajo su control de lo que lo había tenido en la última media hora del primer tiempo. Un disparo de Abily desde el exterior del área acabó de nuevo en las manos de Naeher, mientras que St. Georges se encargaba de desbaratar una rápida llegada de Prince desde la banda derecha.

Reaccionó Chicago a los diez minutos de la reanudación volviendo a tomar el control del balón. En una llegada por banda de la incisiva McCaskill, cuya asistencia recibida Watt en el interior del área, pero su disparo llegaba mordido a los dominios de Campbell después de topar en una defensora. Poco después sería Hill quien recogería un rechace dentro del área y con todo a su favor disparaba flojo y cerca de la posición de Campbell que sólo tenía que poner sus guantes firmes para atajar el esférico y evitar males mayores.

Naughton, muy firme en defensa y que se incorporaba en todas las acciones a balón parado, conectaría de nuevo un cabezazo que esta vez se marcharía ligeramente por encima del larguero de la portería de una Naeher que a punto estuvo de caer lesionada en un encontronazo con Prince.

Y a falta de veinte minutos tendría la ocasión Chicago de igualar la contienda, una falta pitada en el borde del área, sería lanzada por McCaskill, muy centrada, dando tiempo a Campbell a reaccionar y mandar el esférico a saque de esquina con un ligero toque de sus guantes mandando el esférico al larguero por la parte posterior. El saque de esquina no tendría consecuencia alguna ante el poderío físico de la defensa de Houston.

A partir de ahí se competía el partido, con las Red Stars sin nada que perder intentando buscar el gol del empate, y unas Dash que parecieron más frescas de piernas en estos minutos. Una rápida acción de tesón de Prince, acabó en una cesión a Daly que se la devolvió en pared ante la rapidez de la atacante de Houston que puso un excelente centro al área pequeña después de superar a su rival, pero donde Daly no acertó con el remate que no encontró puerta ante la desesperación de la inglesa.

Cuando el partido llegaba a su fin una acción por banda derecha de Houston a través de Kizer bien podía haber supuesto la sentencia al encuentro pero su centro raso, fuerte y cruzado ni encontró rematadora ni tampoco portería, desbaratando una nueva acción de juego. Las Dash estaban más frescas de mente y piernas y Chicago veía como los minutos iban pasando y siquiera podía inquietar a Campbell, y eso que habían avanzado a todas sus jugadoras, incluso poniendo a Ertz en punta de ataque para intentar cabecear balones al área.

Se veía venir lo que acabaría sucediendo, ya en el tiempo añadido la sentencia al título de Houston. Un balón rechazado desde la defensa de Houston llegaba a las botas de Groom, que encontraba a Daly, quien le daba la pausa justa a la jugada para acabar mandando un balón al espacio para su compañera que había iniciado la contra. Groom se encontraba en el mano a mano con Naeher fuera del área, la superaba con un toque sutil y se iba sola hacia portería, disparando con habilidad con el marco vacío ante la llegada de una defensora. Set, match y título para las Dash que lo celebraban en la banda con todo el cuerpo técnico y resto de unas jugadoras que habían dado la gran sorpresa.

Punto y final a esta atípica liga americana de esta temporada y ya con ganas que empiece la siguiente que contará seguro con Orlando, ausente en esta por los positivos de Covid antes de iniciarse la competición y con las llegadas de las nuevas franquicias que darán un plus a una liga consolidada y que está entre las mejores en la actualidad.

 

Ficha técnica

Houston Dash: Jane Campbell, Allisha Chapman, Katie Naughton, Megan Oyster, Haley Hanson, Kristie Mewis (Cece Kizer 29’), Shea Groom, Sophie Schmidt, Brianna Visalli (Verónica Latsko 78’), Nichelle Prince (Erin Simon 87’) y Rachel Daly.

Chicago Red Stars: Alyssa Naeher, Kayla Sharples (Zoey Goralski 68’), Sarah Gorden, Julie Ertz, Bianca St Georges (Julia Bingham 89’), Savannah McCaskill (Makenzy Doniak 79’), Vanessa DiBernardo, Danielle Colaprico, Katie Johnson (Zoe Morse 79’), Rachel Hill y Kaelia Watt.

Goles: ​1-0 Sophie Schmidt 5’ (p), 2-0 Shea Groom 91’.

Bota de Oro: Rachel Daly

 

 

Autor: Enric Solé Altarriba

Fotografía: NWSL

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