
Cuando más ahogado estaba el conjunto perico apareció la mejor versión del cuadro de Rubén Casado. Este mediodía, con tiempo más que agradable, se pudo ver el partido más competido de todo el año en el feudo perico.
Llegaban como campeonas de todo las futbolistas de Lluís Cortés, que por otra lado, y en un gesto muy feo y poco deportivo, no recibieron el correspondiente y merecido y deportivo pasillo por parte ya no de la entidad local, sino decepcionante que no lo recibieran de sus compañeras, aunque poco cabía esperar tras siquiera haber existido felicitación del cuadro perico en redes cuando el conjunto azulgrana conquistó ni la liga ni la Champions.
Sobre el verde saltaron las blanquiazules con nada que perder y mucho que ganar. Tienen un calendario de vértigo y han de quemar sus opciones de permanencia. Saltaron a por el conjunto azulgrana con una disposición sobre el verde no visto hasta ahora. No solo por el sistema de 1-4-1-4-1 planteado. Sobre todo, por el mordiente, por el creer en poder lograrlo y por esa intensidad que les permitía maniatar el juego de toque de las azulgrana. Además, les permitía una contras endiabladas que sorprendieron en más de una ocasión la disposición de las visitantes. Estas no ejercían esa presión tras pérdida con la misma efectividad que la que nos tienen mal acostumbrados.
Y eso que las azulgrana golpearon primero y bien podría haber sido el principio del fin para las locales. Pero fue al contrario el inicio del despertar. Un error había dado lugar a que un mal rechace dentro del área acabara en las botas de la suiza Crnogorcevic que volvía a anotar. Lo mismo que hizo unos días antes ante el Athletic. Pero un penalti cometido de forma demasiado inocente por parte de Pereira, les daría ese aire de creer en la gesta al anotar Baudet la pena máxima.
A partir de ese momento una primera parte frenética. Las azulgrana tocando buscando espacios, con Hamraoui intentando tapar cualquier salida. Mientras, Aitana en plan mariscal de campo. Las blanquiazules tal y como habían previsto detrás del balón. Era un partido intenso, que tenía en vilo en todo momento al espectador, con una afición que creía en sus jugadoras. Más viendo esa intensidad recuperada, con la líneas muy juntas y homogéneas y sin resquebrajarse. Entre tanta intensidad un fogonazo a la contra del Espanyol. Internada espectacular de Sara por banda izquierda, que acabaría en un centro al área donde Sandra Paños dio la sensación de confiarse, no controlaba el esférico y el mismo caía donde aparecía Szymanowski que no desaprovechó el regalo. De forma insólita el Barcelona encajaba dos goles en un partido de liga.
Pero la gesta quedaría en empate antes del descanso. Las azulgrana tienen esa calidad individual inapelable que aparece en esos momentos de angustia. Centro medido de Aitana, control espectacular de Patri, excelente orientación y soberbia definición lejos de las posibilidades de Montse.
Las cosas incluso podrían haber vuelto a la lógica antes del descanso. Pero la cancerbera local evitó con su estirada el doblete de la suiza azulgrana.
Se esperaba que saldría el conjunto de Lluís Cortés como un vendaval en el segundo tiempo. Pero no fue así por el excelente trabajo defensivo realizado por las pupilas de Casado que hacían creer a su afición. Incluso en una posible victoria. Lombi pudo en un balón largo que superó a Mapi. Pero la atacante local atacó con demasiada precipitación el esférico.
Los últimos minutos fueron el cerco de las azulgrana que querían seguir con la racha inmaculada de contar sus partidos por victoria. Esta llegaría en el último suspiro. Una falta lanzada por Marta Torrejón, intentaría ser rematada de chilena por Aitana y el rechace llegó a la cabeza de Mariona, la más lista, que cruzó su remate lejos de la posición de Montse. La portera había mantenido a su equipo en el partido con la esperanza no solo de sacarle uno o los tres puntos a las campeonas.
Al Espanyol le quedan tres finales en las que no puede permitirse no sumar de tres y ello a pesar de la entidad de los rivales. Mientras hay vida hay esperanza si la vida y competicón que llevarán las blanquiazules a Madrid es la vista esta tarde en la Dani Jarque. Está claro que, si la versión es la de Abegondo, pocas opciones reales tendrán de mantenerse en la máxima competición.
Por su parte, las azulgrana esta semana intentarán lograr el triplete con la disputa de la Copa de la Reina. Seguro que Cortés y su staff habrán tomado debida cuenta de aquellas mejoras necesarias para alzarse con la victoria en la competición.
Ficha técnica
RCD Espanyol: Montse Quesada, Sara Extremera, Manuela Vanegas, Paula Nicart, Xènia, Irene Corral (Alicia), Marianela Szymanowski (Debora), Paola Soldevila, Letti (Maya), Cristina Baudet i Anair Lombi (Joana).
Entrenador: Rubén Casado.
FC Barcelona: Sandra Paños, Mapi León, Andrea Pereira (Jana Fernandez), Ana María Crnogorcevic (Marta Torrejón), Leila Ouahabi (Melanie Serrano), Patri Guijarro Aitana Bonmatí, Kheira Hamraoui (Vicky Losada), Mariona Caldentey, Bruna Vilamala y Lieke Martens.
Entrenador: Lluís Cortés.
Estadio: Dani Jarque
Goles: 0-1 Crnogorcevic, 1-1 Baudet (p), 2-1 Szymanowski, 2-2 Patri, 2-3 Mariona.
Colegiada: Alicia Espinosa (colegio madrileño).
Asistentes: Silvia Fernández (colegio cántabro) y Raquel Díaz (colegio castellano- manchego).
Cuarta colegiada: Andrea Salvador (colegio catalán).
Autor: Enric Solé Altarriba
Fotografía: FC Barcelona





