Las Reinas del silbato esenciales en el mundo del fútbol

Reinas del silbato

El papel de la mujer en el fútbol avanza. No hablo solamente del aumento de número de equipos femeninos, ni del número de jugadoras, hablo de un papel conocido, pero no por ello menos importante: el del arbitraje.

Mucho se está hablando en los últimos tiempos que cómo una mujer iba a dirigir un encuentro masculino o femenino, dado que ese mundo no está hecho para ellas. Que se fueran a hacer las labores de la casa y otras y otras tantas frases groseras y malsonantes. Se mire por donde se mire es una forma de empoderamiento para la mujer salir al terreno de juego dispuesta a llevar un encuentro. Como la puede tener una juez o un juez en un juzgado.

Todavía hay mucho camino por recorrer, ya que el porcentaje de mujeres árbitro, en relación al de hombres, es bastante bajo, pero va todo por buen camino. La colegiada es una figura muy importante en un partido, tanto es así, que si no existiera, el choque no podría disputarse. Son personas trabajadoras, tan válidas como cualquier hombre árbitro. Incluso algunas con el mismo o más tacto, aún si cabe, ya que, se las ve luchar y hacerlo lo mejor que saben sobre el césped. Son, en definitiva, las Reinas del silbato.

Por tanto, no es justo, escuchar de vez en cuando, esos insultos en las gradas. Una árbitra, es una persona preparada y cualificada, que aún desgraciadamente en este país no puede vivir sólo de esta profesión. Deben, a parte, tener otra  para poder vivir.

Son mujeres con una sensibilidad especial, y un amplio noble sentido de la justicia, ya que cómo dice el refrán ¨Nunca llueve a gusto de todos¨. Siempre están en la búsqueda de la equidad intentando hacer lo mejor posible su labor y siempre con una sonrisa en la boca. A la vez, son personas muy seguras de sí mismas, con una gran objetividad y nunca se dejan amedrentar.

Merece la pena mirar con objetividad a estas profesionales, que al igual que las jugadoras, se dejan la piel en cada encuentro, haciendo su trabajo fenomenalmente bien. Merecen ser vistas cómo lo que son, unas grandes profesionales, que también luchan por su pasión y su vocación. Merecen ser vistas en cada crónica, en las fotos de los partidos, y tener más visibilidad.

La árbitra es la única que no se puede equivocar. Y tiene siempre al equipo perdedor y su público en contra. A la preparación física y táctica, hay que añadir la psicológica, para abstraerse de la cantidad de veces que son víctima de comentarios machistas.

Por tanto, las Reinas del silbato, son profesionales que merecen todo el respeto y la admiración de todos los que amamos este deporte.

Autora: Sora Garay

Fotografía: SD Erandio Club

 

 

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