Gran espectáculo para despedir el año

La liga Iberdrola nos reservaba para cerrar este indeseable 2020 un encuentro de muchos quilates, de esos de campanillas y alfombra roja. El Atlético de Madrid y la Real Sociedad ponían el punto y final a la jornada en el tapete de la Ciudad Deportiva Wanda de Alcalá de Henares.  Dado que la cabeza de la tabla está más apretada que el autobús en hora punta, los tres puntos se antojaban indispensables para los dos conjuntos. Con ellos la mejoría en la clasificación sería patente por no mencionar la inmejorable sensación de concluir el año con el sabor de la victoria. Sabor que además relaja los nervios y cura las angustias.

Las expectativas no defraudaron, fuimos afortunados ya que presenciamos un choque con goles, emoción, alternativas, buen juego e incertidumbre. Todos los alicientes que sin lugar a dudas para los espectadores neutrales constituyeron un espectáculo de primer nivel. Para los aficionados de uno y otro color habría que añadir ciertos matices. Empezó el partido con el uno cero pegado al primer silbatazo de la colegiada, minuto dos, carrera de Ludmila y gol. Coser y cantar. Todo el mundo sabe que puede ocurrir, intentan evitar que ocurra, pero ineludiblemente ocurre. Así de sencillo, así de complicado. El Atleti que salió con intensidad el gol le vino a confirmar sus intenciones consiguiendo poner en aprietos la integridad de las ya mancilladas redes blanquiazules. Paso apuros la Real aunque eso no es sinónimo de bajar los brazos y darlo todo por perdido, al contrario, buscaron las espaldas de las defensas colchoneras siempre con intención y peligro. En una mala salida rojiblanca Eizagirre consigue la pelota, avanza unos metros y ante la nula oposición de las defensoras se atreve con un chut propio de los ángeles, aunque seguro que Pauline pensará que fue endiablado, consiguiendo perforar las mallas colchoneras. Muy buena pierna la de la jugadora donostiarra. Gol de bellísima factura.

Trece minutos jugados y nuevas tablas, comenzar pero conociendo el dolor de sacar el balón de tu portería. Hasta el descanso continuaron aconteciéndose situaciones de gol sobre el verde madrileño. Las jugadoras de la orilla del Manzanares tuvieron ocasiones de diferente guisa incluso llegaron a conjuntar pelota y postes. La Real Sociedad continuó mostrando cualidades y pretensiones. De hecho, hay que decirlo claramente, consiguieron gol, para variar de autentico lujo, que fue anulado por fuera de juego. Una vez vista la repetición se puede comprobar la legalidad de la posición de la jugadora blanquiazul. Lástima que la colegiada no tuviera acceso a repeticiones. Lo que se denomina VAR, para que nos entendamos. A diferencia de  otros espectáculos futbolísticos aquí no se armó la tremolina, en absoluto. Las unas y las otras continuaron a los suyo, correr, luchar y  jugar.

A la vuelta del reposo de las guerreras, las colchoneras quisieron reeditar las sensaciones de la primera mitad, intensidad, buenos movimientos y toque. Sin embargo, el boceto no apareció del mismo modo. La Real dispuso de más balón, cerró mucho mejor los huecos en torno a su cancerbera y fue creciendo en posesión y peligrosidad. La impotencia de las rojiblancas corría a la par. El buen hacer visitante obtuvo su fruto en esta ocasión no con una lindeza de tanto ya que Aleixandri sin querer introdujo la pelota en su arco, pero que de igual modo constituía la ventaja de las blanquiazules.

Impotencia o bofetada de adversidad debieron sentir las colchoneras. El paso de poder ir por delante a marchar detrás nunca es una digestión placentera. Los minutos ahora tan solo tenían cuarenta segundos, la defensa donostiarra parecía un infranqueable muro en azul y blanco. No obstante, las jugadoras locales no perdieron la fe ni la insistencia, ingredientes esenciales cuando se juega al fútbol. Deyna controló un balón dentro del área, con excesiva facilidad, y mediante un chut suave y pegado al poste vuelve a colocar las tablas en el luminoso. Ahora los minutos pasaron a tener setenta y dos segundos.

Poco después, Deyna recibió otro regalo al borde la línea de peligro, de nuevo con la complacencia de las defensoras, y la venezolana no desaprovecho la ocasión para alojar el esférico en la escuadra. Otro gol de prodigiosa confección. A estas alturas y con estas cotas de adrenalina ya no se sabía cuantos segundos tenían los minutos.

Por los derroteros que marchaba el encuentro esperábamos que cualquier circunstancia final podía darse. No ocurrió nada mas, aunque hubo tiempo para ello, debido a que el Atleti no quiso. El botín adquirido era impresionante, merecido también y como broche final al año, magnífico.

FICHA TÉCNICA

ATLÉTICO DE MADRID – Pauline, Aleixandri, Tounkara, Van Dongen, Guagni, Meseguer, Santos, Amanda (Laurent 72´), Knaak (Duggan 69´), Deyna y Ludmila.

ENTRANADOR – Dani González

REAL SOCIEDAD – Nanclares, Mendoza, Nuria, Tejada, Lucia (Itxaso,87´) Eizagirre, Baños (Marcos 87´), Maitane, Franssi, Nahikari  (Palacios 78´)y Bárbara.

ENTRENADORA – Natalia Arroyo

GOLES – 1-0 Ludmila 3´. 1-1 Eizagirre 13´. 1-2 Aleixandri p.p. 67´. 2-2 Deyna 75´. 3-2 Deyna 81´.

COLEGIADA – María Eugenia Gil

AMONESTACIONES – Tarjeta amarilla para la jugadora rojiblanca Duggan 90´.

Autor: Emilio Mahugo

Fotografías: Atlético de Madrid 

 

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