
El duelo entre Costa Rica y Brasil, correspondiente al Mundial Sub-17 femenino, fue una demostración de que el fútbol no siempre se mide en potencias, sino en pasión. En un escenario donde las brasileñas partían como favoritas, las costarricenses se plantaron con carácter, determinación y una madurez que sorprendió a todos.
Un momento de inspiración
Desde el inicio, Costa Rica saltó al campo con una energía renovada, consciente de que frente al gigante brasileño tenía la oportunidad para hacer algo más que defenderse. Y esa convicción se plasmó en el marcador cuando, en el minuto 32, Lucía Paniagua logró batir a la guardameta brasileña para poner el 1-0 a favor de las «Ticas». Este gol no solo fue un hecho puntual: simboliza el esfuerzo de un equipo que aspira a trazar su camino entre los grandes.
Pero Brasil no estaba dispuesta a resignarse. Con ese sello de potencia que suele caracterizar a su selección femenina, las «Canarinhas» fueron creciendo en el juego, buscando espacios, circulando el balón y elevando la presión. Y la recompensa no se hizo esperar: consiguieron el empate, que deja claro que el partido estaba tan vivo como emocionante.
Más allá del resultado
El 1-1 subido al marcador por Gi Iseppe en el minuto 83 significa mucho más que dos puntos repartidos. Para Costa Rica, lograr igualarse con Brasil, una selección acostumbrada a liderar en la categoría, es un testimonio de que las distancias se pueden acortar. Para Brasil, es una llamada de atención, un recordatorio de que aún en categorías juveniles nadie regala nada. En definitiva, fue un espectáculo que mostró coraje, juventud y promesas de futuro.
Como transición hacia lo que viene, este empate sirve de base: las costarricenses se van con la certeza de que pueden competir; las brasileñas, con el objetivo de ajustar detalles sin menospreciar a ningún rival. Y para los aficionados, el partido deja la sensación de que este Mundial sub-17 femenino ofrece historias emergentes, sueños en formación y momentos que pueden marcar carreras.
En resumen, un empate que sabe a victoria para Costa Rica y a lección para Brasil. Y lo más importante: un aliciente para que este torneo siga regalando emociones.
Ficha técnica
Costa Rica: Fernández, Ruiz, Alfaro, Molina, Barquero, Chaverri (Lindo 80´), Ocampo, Azofeifa (Arronis 86´), Paniagua, Medina y López (Moya 59´)
Entrenador: Edgar Rodríguez
Brasil: Morganti, Allyne (Pepe 59´), Marina, Andreyna, Pereira, Kaylane, Waksman, Iseppe, Faria, María y Evelyn.
Entrenador: Rilany
Goles: 1-0 Paniagua (32´), 1-1 Iseppe (83´)
Tarjetas amarillas: López (25´) y Molina (64´)
Árbitra: Ionela Alina Peşu
Estadio: Academia de Fútbol Mohammed VI
Espectadores: 889
Jugadora del partido: Tiara Ruiz
Autora: Cristina Molina
Fotografía: FIFA





