USWNT o la selección de los récords

Estados Unidos, con o sin críticas, justificadas o no, ha logrado batir nuevamente a cada selección que se ha puesto en su camino por revalidar el título mundialista, logrando así imponerse en el marcador ante 4 combinados del top 6 del ranking FIFA. Fuera y debajo de todo debate, lo que sí queda claro es su gran poderío futbolístico y sobre todo su solvencia ofensiva, y por si aún alguno anda con dudas, la selección de las barras y estrellas ha dejado una larga estela de récords durante la recién acabada y marcada cita de este año.

Ya en la fase de grupos, las americanas dieron rienda suelta de potencial sin cortarse, haciéndose con varios récords en su debut contra Tailandia con precisamente el récord de mayor goleada en un encuentro (13 goles). Con este, consiguieron debidamente otros, como el de mayor número de goles anotados en un partido por la misma jugadora con 5 tantos de Alex Morgan (igualando a Michelle Akers), la cual obtuvo también el de asistencias con 3 pases de gol y posteriormente se convertiría frente a Inglaterra en la primera jugadora en marcar el día de su cumpleaños. Así, en dicha fase, se hicieron con la mayor diferencia de goles hasta la fecha con 18 tantos, fulminando así la marca de Noruega con 17 de 1995.

Su compañera Carli Lloyd con el paso de los encuentros, se hizo con otro récord particular a causa de anotar en el mayor número de partidos consecutivos en la WWC, llegando a una cifra de 6 desde la pasada edición (con un hat-trick en la final de 2015).

Pero fue en la gran final donde se batieron más. Con la de esta edición, se convirtió en el único equipo en jugar 3 finales seguidas, en la que Rapinoe, una de las jugadoras que igualó el récord de la Alemana Birgit Prinz de disputar trío de finales, se convirtió con un tanto en la jugadora más veterana en anotar en una final a la edad de 34 años (superando así a su compañera Lloyd), además de encajar varias dianas en distintas eliminatorias y conseguir anotar dos penaltis en la misma eliminatoria. Con la victoria, se proclamaron como la selección que más títulos suma, además de ser la única junto con Alemania en ganar dos cetros mundiales seguidos, ambos de la mano de Jill Ellis, que se convirtió con ello en la primera entrenadora bicampeona.

De esta rompedora forma, en la octava edición mundialista se saldaron con el récord de goles en la cita con una cifra de nada más y nada menos que 26 tantos, desbancando así el récord que ellas mismas poseían junto con Alemania. Con tales números, han conseguido la mayor racha sin conocer la derrota (17 partidos), así como el mayor número de partidos seguidos ganando con 12 victorias.

 

Pero las galardonadas esta semana por ESPYS como mejor equipo del año (con Morgan como mejor deportista femenina) no acabarían con los récords tras dejar Francia. FIFA publicaría estos días el nuevo ranking actualizado con la brecha más grande de la historia de esta clasificación, Estados Unidos ampliaba su ventaja sobre Alemania, segunda clasificada, en un total de 121 puntos.

Tal fenómeno, se veía reflejado y confirmado en la publicación de la primera equipación de las estadounidenses como camiseta de fútbol más vendida en una sola temporada a través de la página web de Nike, gracias en parte a la lucha que trasciende a lo deportivo. Y es que no solo batieron récords sobre el campo, en cuanto audiencia, las cifras avalaron el crecimiento y expectativas del torneo con una audiencia de 15, 3 millones, convirtiéndose en el evento de fútbol más seguido de la historia del país independientemente del género. Las cifras pulverizaron al gran Canadá 2015, sobre el que se ha conseguido también un aumento en plataformas digitales con respecto a él del 402%.

Las cifras avalan una grandeza que lejos de debate, permanecen ahí, ¿supremacía americana por cuánto tiempo?

 

Autora: Noelia García

Fotografías:

FIFA

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