
La varita mágica de los cambios de Pia Sundhage lo ha hecho una vez más, con un gol de Xhemaili en el minuto 92 del agregado Suiza logra un peleado empate (1-1) con el que consiguen un boleto a los cuartos de final, el primero en su historia. Un partido que mostró a dos equipos muy trabajados en lo táctico fue sorprendentemente áspero en su primer tiempo, con dos equipos que tardaban en carburar pero que al final regalaron un encuentro que no defraudó en emociones.
Ahora las anfitrionas esperan rival en cuartos, un partido que podría ser contra España, a la espera del resultado el partido contra Italia. Ese juego será contra el ganador del Grupo B, en Berna, 18 de julio. Por otro lado, Finlandia puede irse con la cabeza en alto tras una Eurocopa que deja en claro que pueden competir al máximo nivel sin desentonar, con un combinado muy aguerrido.
Primer tiempo como toma de contacto
El partido era de suma importancia para ambos combinados y asi fue evidente desde el primer minuto. Ambos equipos salieron con una organización casi militar, lineas muy unidas y poco espacio en el medio campo, en consecuencia el juego en estos primeros minutos sufrió falta de fluidez. Conforme avanzaban los embistes de una Suiza que salió con el ímpetu alto para asegurar un pase que Finlandia terminaría vendiendo muy caro.
Ese ‘plantado de cara’ finlandés pronto tomó el control de partido, y recuperándose de las rápidas ocasiones suizas lograron incluso llegar con una ocasión clarísima antes del minuto 45. El empate sin goles daba dos pistas claras: por un lado ambos equipo estaban decididos a luchar por el boleto, por otro, las pizarras tenían que salir a relucir. Livia Peng terminó la primera parte como nombre destacado.
La libreta de Sundhage, el ‘killer suizo’
Fue justo tras esos movimientos de vestuario que el partido cambiaba, con un redibujó casi total de esquemas tácticos, el partido fluyó. Suiza se veía por momentos abatida por las transiciones de Finlandia que siempre parecían llegar de una forma u otra al área. Tanta fue la insistencia que seria recompensada con un penal en el minuto 77.
Sin Embargo, la sensación previa a los once pasos de Kuikka, era que Peng haría su decimoquinto milagro. No pudo ser y bajo la mirada preocupada del público suizo Finlandia se ponía arriba 1-0. Los lapsos de poco interés suizo terminaron de costarle muy caro a un partido que se les apetecía como tranquilo.
Tras ese minuto 79 como era de esperarse, el partido fue una historia diferente. La combinación entre desesperación y potencial de Suiza, sumada a los movimientos de una Sundhage que algo sabe como delantera de buscar goles, dinamizó el ataque. La doble entrada de Xhemaili y Alisha Lehmann le dio una marcha más a una Suiza que necesitaba un cambio de velocidad en los últimos 10 metros, las bandas volaban en búsqueda de un centro definitivo.
Xhemaili, la séptima estocada en selección
Apareció lo que por momentos parecia un milagro por una via que solo la entrenadora de Suiza vio: Xhemaili marca en el área pequeña (séptimo gol en selección), con un toque despues de un centro delicatessen de una Reuteler que terminó llevándose el premio de jugadora del partido. El conformismo de Suiza que por momentos fulminaba sus opciones de hacer historia se revirtió gracias a el toque de atención del penal y unos cambios que lograron cambiarle la cara.
Las gradas y su reacción lo decían todo, el equipo fue tratado como un grupo de heroínas en su casa y las lagrimas de muchas jugadoras y el equipo técnico lo dejaban en evidencia. Ahora en el horizonte puede llegar un reto aun mayor, un partido contra las campeonas del mundo que puede servir como barómetro de como este grupo compite con la élite.
Un partido definido por los últimos 20 minutos no debe opacar dos cosas más que evidentes para quien vio todo el encuentro: Finlandia tiene un techo alto y salir pensando en quedarse con un resultado en este torneo, puede salirte muy caro. Aviso claro para otros equipos en esta última jornada de fase de grupos.
Ficha técnica
Finlandia: Anna Koivunen, Eva Nyström, Ria Öling (Olga Ahtinen 57′), Emma Koivisto, Joanna Tynnilä, Katariina Kosola (Maaria Roth 82′), Oona Siren, Natalia Kuikka, Linda Sällström (Jutta Rantala 72′), Eveliina Summanen (Nea Lehtola 72′), Oona Sevenius (Sanni Franssi 57′).
Entrenador: Marko Saloranta.
Suiza: Livia Peng, Julia Stierli (Riola Xhemaili 82′), Noelle Maritz, Géraldine Reuteler, Nadine Riesen (Ana-Maria Crnogorčević 46′), Lia Wälti, Smilla Vallotto, Svenja Fölmli (Leila Wandeler 46′), Viola Calligaris, Iman Beney (Alisha Lehmann 82′), Sydney Schertenleib (Alayah Pilgrim 71′).
Entrenadora: Pia Sundhage.
Goles: 1-0 Kuikka (79′ pen.), 1-1 Xhemaili (90’+2′).
Árbitra: Stéphanie Frappart (Francia).
Árbitros asistentes: Camille Soriano (Francia), Irina Pozdejeva (Lituania).
Cuarta árbitra: Maria Sole Ferrieri Caputi (Italia).
Árbitro Asistente de Vídeo: Willy Delajod (Francia).
Asistente del Árbitro Asistente de Vídeo: Christian Dingert (Alemania).
Tarjetas amarillas: Géraldine Reuteler (34′) y Anna Koivunen (90’+2′).
Estadio: Stade de Genève (Ginebra, Suiza).
Premio Jugadora del Partido: Géraldine Reuteler (Suiza).
Autor: Ricardo Freitas
Fotografía: UEFA Women’s EURO 2025





