Sin acuerdo para televisar fútbol femenino

Fútbol femenino

El pasado 26 de marzo se presentó a bombo y platillo en un acto la Liga Ellas que debía ser la primera profesional de fútbol femenino. Iba a comenzar esta temporada y estaría amparada por el CSD. Como en todas las cosas en las cuales el dinero interviene, cabía la posibilidad de que al final no fuese así. Y en efecto. Ni Liga Ellas, ni liga profesional, ni amparada por el CSD que acordó al final cederla organizativamente a la RFEF. Los temas referentes a la igualdad de género, como este, se politizan a conveniencia y los intereses prostituyen los nobles argumentos inicial.

Pero llueve sobre mojado. Las guerras televisivas y rivalidades entre algunos clubes y la RFEF están perjudicando seriamente a esta categoría futbolística. Todos hablan de la misma necesidad, de ayudar a que el fútbol femenino avance, pero lo cierto es que no se rema desde la misma dirección. Así no hay manera. Lo sufrieron las propias jugadoras durante la larguísima negociación para lograr un Convenio Colectivo. Las futbolistas tuvieron que ir a la huelga para forzar un acuerdo. Al final se aprobó, aunque de mínimos. Una negociación en la cual había demasiados actores. Como en las películas malas. Uno de esos actores se ha retirado del escenario

Este verano, Mediapro decidió rescindir el contrato con la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino (ACFF). Ya saben, formada por todos los clubes excepto FC Barcelona, Real Madrid y Athletic de Bilbao. El motivo de dicha espantada era la falta de garantías de la explotación de los derechos audiovisuales.

Mediapro pagó 2,5 millones de euros en 2021-2022. Hay que recordar que el Consejo Superior de Deportes aseguró que aportará otros 31 millones en tres años. Eso sí, una vez haya acuerdo por los estatutos y se constituya la liga profesional. Es decir, la pescadilla que se muerde la cola.

El conflicto televisivo que sufrimos los amantes del fútbol femenino perdura en el tiempo. Ahora es por la no constitución de la liga profesional. Siempre nos quedará el streaming… Lo peor, dentro de lo malo, es que no tiene visos de resolverse. En principio, la solución podría estar en la creación de una asociación que gestione la competición. Ésta regularía los derechos audiovisuales.

Lamentablemente, hemos vivido todo tipo de situaciones y peripecias con un denominador común, dejar al aficionado sin partidos. No nos podemos creer nada hasta verlo hecho realidad. Muchas promesas y sobre todo divergencias entre las partes. No existen varitas mágicas para solucionar los problemas. Solo se necesita una cosa para alcanzar un consenso. Voluntad.

Continuará…

Autor: Luis Fernando Ramos

fotografía: Alicia Rodríguez

 

 

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