Los penaltis condenan al Girondins de Burdeos

Girondins

La vuelta de la eliminatoria entre el conjunto francés y las teutonas finaliza con la victoria en penaltis del Wolfsburgo. El choque, disputado en el estadio Sainte-Germaine a las siete de la tarde, fue un ejemplo de que en el fútbol jamás se puede dar nada por sentado. Las alemanas partían con ventaja, en el marcador y en las quinielas de la mayoría de aficionados, pese a lo cual el Girondins logró remontar, forzar la prórroga y, más tarde, los penaltis.

El Wolfsburgo dominó el primer tiempo

La ventaja con la que partía el equipo alemán favoreció a que las chicas de Stroot mantuvieran un ritmo pausado en los primeros compases. Ambos equipos trataron de resguardarse con el balón, intentaron no cometer errores y, de hecho, durante buena parte del primer tiempo, lo consiguieron. En el minuto 19 el enfrentamiento pudo cambiar por completo, si la colegiada hubiera entendido como penalti una clamorosa mano en el área del Wolfsburgo. No fue señala, pues la jugadora germana se encontraba de espaldas a la acción cuando el esférico golpeó su brazo. En cualquier caso, la armada verde empezó a apretar, subieron sus líneas y combinaron unos metros más adelante. Su esfuerzo tuvo resultado, en parte, gracias a un fallo garrafal de Moorhouse, la guardameta del Burdeos. La portera despejó sin éxito un balón, con lo que Pajor anotó el primer gol. En los momentos posteriores, el Wolfsburgo se adueñó del balón, pero el Girondins no se dio por vencido. Un gran centro lateral, precedido de un robo en banda, sirvió para que la defensora teutona errara en el despeje y Snoeijs igualara el marcador. Tras ello, el combinado alemán fue capaz de responder, es más, pudo cerrar la eliminatoria en los primeros cuarenta y cinco minutos. Otro fallo de la meta gala, así como, un imponente eslalon de Pajor fueron las mejores ocasiones de hoy, sin embargo, a veces la suerte juega un papel fundamental.

Una segunda parte de infarto

El partido se retomó con un aire diferente. El Burdeos expuso una mayor intensidad, no obstante, fue Pajor quien de nuevo tuvo la opción de “matar” el partido. Con una carrera de treinta metros, dejó atrás a la defensa, controló un pase filtrado y, en el mano a mano, cruzó demasiado la pelota. Las de Patrice Lair prosiguieron con su plan, del cual extrajeron sus frutos. Después de un par de acercamientos peligrosos, Folkertsma prolongó de tacón un centro lejano y desde la frontal Gomes empaló la pelota. Golazo, con todas la letras, el cual suponía el dos a uno. La última media hora fue un auténtico espectáculo. Ninguno de los combinados se resguardó, al contrario, fue una lluvia de golpes mutua. La tensión podía palparse en las jugadoras y, más aún, cuando en el minuto 93 Pajor recortó en el área y fusiló hacia portería. Si el balón hubiera ido tan solo un par de centímetros más abajo, el Wolfsburgo habría pasado de ronda… No fue así.

Tras la tensa prórroga, penaltis

Con el cambio de normativa en las competiciones UEFA, los tantos anotados como local o visitante dejan de importar. Hoy, en principio, esto parecía ir en contra del conjunto francés. Pese a ello, la energía acumulada tras la épica remontada permitió a las jugadoras galas competir durante 120 minutos. Pajor ponía contra las cuerdas al Burdeos anotando en el 102. Pese a ello, las galas no se vinieron abajo, bombardearon el área rival y, finalmente, Cardia empató la eliminatoria cuando tan solo quedaban sesenta segundos de partido.
El esfuerzo del combinado francés fue desperdiciado en una tanda de penaltis que difícilmente olvidarán los seguidores del Girondins. La escuadra teutona anotó sus tres primeros lanzamientos, mientras que las galas erraron todos los suyos. Sin ninguna duda, los nervios y el cansancio hicieron mella en las futbolistas del Burdeos.

Pajor, MVP de la eliminatoria

Un gol en la ida, dos en la vuelta, multitud de ocasiones peligrosas generadas por sí misma… Poco se puede añadir sobre el rendimiento de Pajor. La delantera centro del Wolfsburgo asume el rol de la atacante moderna: móvil, autosuficiente, veloz. Es una verdadera pena no poder disfrutar más del Girondins de Burdeos en la Women’s Champions League, pero cabe destacar que resulta emocionante seguir contando con las intervenciones de Pajor. El Burdeos peleó, mereció por momentos vencer, no obstante, el desenlace hizo justicia al compendio de la eliminatoria. El Wolfsburgo, con Pajor a la cabeza, fue mejor.

 

Ficha técnica:

VfL Wolfsburg: Weiß (P), Hendrich, Oberdorf, Janssen, Wendemeyer, Doorsoun-Khajeh, Lattwein, Roord (Van de Sanden, 73’), Huth, Wolter (Blomqvist, 80’) y Pajor.

Entrenador: Tommy Stroot

Girondins Bordeaux: Moorhouse (P) (Chavas, 46’), Lardez (Cardia, 62’), Berkely, Gilles, Perisset, Folkertsma, Bibault, Lavogez (Gomes, 46’) (Dufour, 112’), Palis (Garbino, 33’), Jaurena y Snoeijs (Gudmundsdóttir, 73’).

Entrenador: Patrice Lair

Goles: Pajor (25’, 102’), Snoeijs (36’), Gomes (67’), Janssen (60’) y Cardia (119’).

Estadio: Sainte-Germaine

 

Autor: Arsenio Besga

Fotografía: Girondins de Burdeos

 

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