La apisonadora alemana pasó por la Ciudad Deportiva

Partido de vuelta de octavos de final de la Champions femenina entre el Atlético de Madrid y el Wolfsburgo que ya venía seriamente marcado por el resultado del encuentro de ida, un cuatro a cero a favor del campeón alemán, pero que por aquello de que el fútbol es imprevisible, de que el Atleti tuvo sus ocasiones en Alemania, cuajó una buena primera parte y de que como bien dice su capitana, las colchoneras siempre salen a ganar, hacía que en la noche de Halloween el espíritu de la esperanza revoloteara por las gradas de la Ciudad Deportiva.

Sánchez Vera retocó la alineación obligado también por la ausencia de Laia por sanción, por ello las centrales fueran Linari y Tounkara que tuvieron trabajo a destajo para contrarrestar a las delanteras alemanas. Por los costados las habituales Kenti y Menayo completaban la defensa. Contadas fueron las ocasiones en las que progresaron en labores de ataque como es habitual en ellas. En el centro del campo el técnico optó por aportar mas toque y control, así a las arquitectas Meseguer y Kaci se unió Dolores. Amanda y Jenni Hermoso ayudaban en la brega constante en el centro del campo tratando de encontrar huecos  para progresar en ataque a través del indestructible muro germano. Arriba Olga García tenía que vérselas con la defensa alemana, que ya no es un muro indestructible, es como el Muro de Juego de Tronos, no hay manera de vencerlo. Y el Atlético de Madrid no tiene dragones, buenas y excelentes jugadoras sí, pero dragones todavía no.

¿Y el Wolfsburgo qué? Pues un equipazo, un conjunto compacto, pétreo, duro, que te obliga a una lucha titánica donde no puedes descansar ni un suspiro porque te machaca. Un conjunto al que le resulta prácticamente imposible dar un mal pase, donde las ayudas y coberturas son constantes y la colocación en el terreno de juego es impecable. Difícil, muy difícil conseguir descolocarlas. Con muy buena técnica y una velocidad supersónica. Que no es que maneje los tiempos del partido, es que desde el pitido inicial hasta el final solo contemplan una cosa, marcar goles. Prueba de ello es que consiguen el segundo en el primer minuto de la segunda parte, y el sexto en el último.

Quince minutos resistió el resultado inicial, una falta al borde del área, escorada a la izquierda de Lola, y el tiro cruzado que no lo toca nadie se aloja en el arco rojiblanco. Casi a renglón seguido Olga tuvo la oportunidad de empatar con un disparo que salio lamiendo el larguero, en la única ocasión que consiguió zafarse de las defensas.

Pero las alemanas se pusieron manos a la obra, entrando con la velocidad que las caracteriza en el área rojiblanca y sucediéndose dos ocasiones muy claras, una solventada con un paradón de Lola y la otra con el fallo de la delantera alemana que mandó el esférico fuera cuando lo más sencillo era conseguir gol.

Para la media hora de encuentro el Atleti había conseguido nivelar un poco el encuentro, Meseguer y Kaci comenzaron a funcionar mejor, a encontrar compañeras, a desahogar al equipo. Tounkara de cabeza estuvo muy cerca de igualar, aunque la jugada quedó invalidada por la linier. Las alemanas sabedoras de su poderío y de su solvencia defensiva, no se arrugaban, y los balones a la espalda de la defensa madrileña encogían los corazones de los aficionados rojiblancos. Con cero a uno terminó la primera parte.

En la segunda mitad el saque de centro  lo realizó el Atleti, y fue visto y no visto, una rayo recorrió el terreno de juego, y zas, segundo gol del Wolfsburgo. Este gol tempranero y como ocurriera en Alemania resultó un golpe muy duro para las colchoneras. Siguieron intentándolo pero sin acierto ni fortuna. En el minuto 59 Kaci  es sustituida por Ludmila. Sánchez Vera recurrió a la velocidad de la brasileña para intentar abrir la defensa germana. Tan solo una vez, en un contragolpe, Ludmila pudo zafarse de su oponente, sacar medio metro de ventaja, entrar en el área donde ya la esperaba otra defensa, intentar irse a trompicones y finalmente perder el balón rodeada ya de seis jugadoras alemanas. Marcar gol al Wolfsburgo, misión imposible.

Mas castigo para el Alteti en apenas tres minutos, dos nuevos goles desde dentro del área. Cero a cuatro, una losa.

En el minuto 68 entró Ana Marcos en el terreno de juego, y entonces ocurrió. En la noche de muertos, brujas, conjuros y misterios, la magia y el hechizo se apoderó  de la Ciudad Deportiva. Ana revolucionó el partido, el Atleti parecía mas fresco, con mas intensidad, mejor toque, mas visión, asentado y con mejor disposición. Y  la jovencísima Ana aún siendo mas baja que las defensas parecía agigantarse cada vez que les disputaba un balón. El Atlético vivió unos minutos de ensueño, aunque ya en los compases finales, concrétamente en el 82 y en el 93, el Wolfsburgo selló el encuentro y su merecido pase a cuartos.

No tiene el Atlético de Madrid que sentirse hundido, se enfrentaron a un conjunto muy superior que ganó con autoridad,  lógicamente mal sabor de boca queda está claro, pero ha de sacar conclusiones positivas, porque las ha habido, y le han de servir para mejorar y seguir mirando al futuro con esperanza.

Alineaciones.

Atlético de Madrid: Lola Gallardo; Kenti Robles, Linari, Tounkara, Menayo (Falcón, 74´); Amanda Sampedro, Kaci (Ludmila, 59´), Meseguer, Dolores; Olga García (Ana Marcos, 68´) y Jenni Hermoso.

Wolfsburgo: Schult; Peter, Fischer, Doorsoun, Marizt; Popp, Neto (Wedemeyer, 63´), Zsnett; Hansen (McLeod, (71´), Pajor y Harder (Minde, 79´).

 

Autor: Emilio Mahugo

Fotografía: J.A.García

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