
Mucho se ha hablado y escrito sobre cómo el límite salarial de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) está ahogando a numerosos equipos de la primera división masculina. Pero ahora la novedad es que este ‘fair play financiero’ también está castigando y mucho al actual campeón de la Liga F, el FC Barcelona.
A nadie se le escapa el debilitamiento que está sufriendo este verano la plantilla del actual Campeón de Liga F y subcampeón de Europa. Hasta ahora han sido seis las salidas (Fridolina Rölfo, Ingrid Engen, Bruna Vilamala, Ellie Roebuck, Martina Fernández y Jana Fernández) y tan solo una incorporación, la de Laia Aleixandri. Ahora mismo, Pere Romeu sólo cuenta con 17 fichas de jugadoras del primer equipo.
El equipo referencia se debilita
¿Cómo se entiende esta reducción de efectivos y que el Barça se haya quedado sin las jugadoras que conformaban su fondo de armario? ¿Y cómo se explica que el equipo referencia a nivel mundial en el fútbol femenino no solo no se refuerce, sino que se debilite? Pues la explicación es únicamente económica. Y no, no es como muchos piensan. No se trata de que el club azulgrana haya decidido debilitar a su femenino para priorizar el masculino. La explicación hay que buscarla en la normativa financiera que marca la LFP.
La particularidad del Barcelona, y que tanto está perjudicando ahora mismo al femenino, es que se trata de un club polideportivo, con diversas secciones profesionales: fútbol femenino, baloncesto, balonmano, fútbol sala y hockey patines. Y estas secciones también computan para el ‘Límite de Coste de Plantilla Deportiva’ (LCPD) que la LFP asigna a cada club, y que es el importe máximo que puede gastar por temporada en masa salarial.
La masa salarial del femenino aumentará esta próxima temporada
En todos los clubes, ese LCPD se divide en dos, la masa salarial inscribible y la no inscribible. La primera es la que corresponde a los sueldos del primer equipo masculino y al primer y segundo entrenador. Y en la no inscribible, en el caso del FC Barcelona, además del fútbol formativo y el resto del staff del primer equipo, también entran las secciones. Es la junta directiva azulgrana la que cada año reparte el pastel y fija las cantidades.
En esta última temporada, la masa salarial no inscribible ascendió hasta los 91 millones de euros, de los cuales 13,75 millones fueron para el femenino. De hecho, para la temporada 2025-2026, la masa salarial del femenino aumentará en un millón, y el presupuesto de la sección seguirá intacto. Es más, el femenino es la única sección profesional del club que da beneficios, pero eso de nada sirve a la hora de disponer de más capacidad salarial, ya que computan junto al resto del club.
Se trata de una anomalía, pero es como funciona. La LFP está marcando la masa salarial del Barça femenino y también del resto de secciones del club. “El fair play abarca a todo el club y, por lo tanto, a las secciones«, aclaraba esta semana en rueda de prensa Xavi O’Callaghan, responsable de deportes profesionales del FC Barcelona. «Sería más cómodo para todos que cada deporte tuviese su reglamentación y no que todo sea controlado por la liga de fútbol profesional«.
«Nosotros crecemos, pero el mercado también«
O’Callaghan ofreció esta comparecencia pública para responder a las muchas preguntas que se han suscitado en el entorno culé tras las numerosas salidas que se están produciendo en el femenino, así como en el resto de secciones. En relación a las bajas en el equipo de Pere Romeu, O’Callaghan admitía que «nosotros crecemos, pero el mercado también. Para mantener a las jugadoras más importantes debes gastar más dinero, por lo que hay que ser selectivo, tirar más de cantera«.
No olvidemos que si las salidas de este año han afectado básicamente a jugadoras de rotación, a final de la próxima campaña finalizan contrato futbolistas mucho más valiosas como es el caso de Alexia Putellas, Ona Batlle, Graham Hansen, Cata Coll, Claudia Pina, Salma Paralluelo o Mapi León. Así es que habrá que hacer encaje de bolillos para cuadrar la masa salarial y dar cabida a gran parte de ellas. Sobre todo, teniendo en cuenta que en la emergente Women’s Super League, los clubes ingleses incluso pueden deducirse como gasto el coste de su equipo femenino.
A pesar de todo, O’Callaghan insistía en que «el compromiso es seguir siendo competitivos» y que el femenino «tendrá un equipo para competir en España y en Europa«. Y lo cierto es que Pere Romeu sigue teniendo a su disposición a un equipo muy competitivo y que a buen seguro este año volverá a luchar por todos los títulos. Ahora bien, la pregunta es ¿hasta cuándo? Si la normativa no cambia, el futuro no pinta nada bien para un equipo que ha sido la locomotora del fútbol femenino en nuestro país en el último lustro.
Autor: Gabi López
Fotografía: FC Barcelona Femení





