El gran valor de los pequeños gestos

A veces la vida nos sorprende con bonitos gestos, al fin y al cabo, esta se compone de pequeños detalles. Sin embargo, hoy se ha producido un gran detalle, algo hermoso.

Situémonos. Hoy se reanudaba la liga masculina después del obligado parón a consecuencia de la epidemia de coronavirus y jugaban en San Mamés el Athletic de Bilbao y el Atlético de Madrid. Hasta aquí todo más o menos normal. Pero llegado el minuto 39 de encuentro el equipo colchonero logró el empate. Entonces ocurrió algo inesperado. El autor del tanto, el delantero Diego Costa se fue a uno de los córneres y allí recibió lo que él tenía preparado coger si marcaba. ¿Qué era? Una camiseta con el dorsal 14 y el nombre de la persona a la que dedicaba su gol, la centrocampista internacional del Atlético de Madrid Femenino, Virginia Torrecilla. Recordemos que esta jugadora tuvo que ser intervenida quirúrgicamente, a causa de un tumor cerebral, en la Clínica Universitaria de Navarra, operación que, por fortuna, ha sido todo un éxito.

Tras aquella operación, Virginia dijo sentirse bien y que creía “que es fundamental tener una mentalidad muy fuerte, aunque se viva una realidad muy dura. Es importante saber que cualquiera puede salir de algo por muy duro que sea si lo afrontas con fortaleza. Siempre hay que encarar estos temas con optimismo”, aseguró. “Se sale de cualquier cosa, lo único que se necesitan son ganas y fuerza, añadió.

Sí, la vida se compone de pequeños detalles, pero a veces alguno destaca por encima de otros por su humanidad.

 

 

Autor: Luis Fernando Ramos

Fotografía: At. Madrid

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