
Jonas Eidevall dimite como entrenador del Arsenal. La entrenadora asistente, Renée Slegers, se hará cargo del equipo de forma interina.
Slegers reemplazó a Eidevall en el Rosengard cuando se convirtió en entrenador del Arsenal L entrenadora neerlandesa lo siguió al club inglés en septiembre del año pasado.
La WSL inglesa tiene así su primera baja técnica de la temporada, apenas cuatro jornadas después del inicio de la misma.
Su equipo ha ganado solo uno de sus cuatro partidos de la liga inglesa, mientras que su regreso a la fase de grupos de la Champions comenzó con una desmoralizante derrota por 5-2 ante el Bayern Munich.
Cuestionado por la afición
La presión sobre Eidevall ha ido aumentando desde la pretemporada, pero la sensación del Arsenal la semana pasada era que el club lo respaldaba y era poco probable que el resultado contra el Chelsea cambiara su forma de pensar, al menos no de inmediato.
Pero el propio Eidevall parece haber visto la reacción de la afición del Arsenal y de los medios de comunicación, con su mal comienzo de temporada reflejado en los resultados.
Sonoros abucheos y pancartas en la grada y una pintada que exigía su salida en los aledaños del Emirates este pasado fin de semana dejaban bastante clara la postura de los gooners hacia la figura del entrenador sueco.
Eidevall no se defendió en la rueda de prensa posterior al derbi, sino que destacó la resistencia mostrada por sus jugadoras y rogó a los seguidores que mantuvieran la fe en el equipo.
Parecía que era sólo cuestión de tiempo que esta decisión, bien por su parte o bien por parte del club, iba a llegar en algún momento.
Eidevall regresó el lunes al campo de entrenamiento y en una reunión comunicó al club su intención de dimitir. Consideraba que no era la persona adecuada para llevar adelante al equipo.
Bien es cierto que ha realizado cambios durante su estancia en el club, mejorando su profesionalismo, pero al final no ha logrado cumplir las expectativas que había establecido, y eso ha resultado costoso.
Despedida del club
Con un escueto comunicado, el Arsenal anunciaba la salida del entrenador.
Podemos confirmar que Jonas Eidevall ha dimitido de su puesto como entrenador de nuestro primer equipo femenino y nos deja con efecto inmediato.
Jonas se incorporó al Arsenal en junio de 2021 procedente del FC Rosengard de Suecia y ganó dos títulos de la FA Women’s Continental Tyres League Cup durante tres temporadas completas con nosotros. También llegamos a las semifinales de la UEFA Women’s Champions League (en 2022/23) por primera vez en diez años durante el mandato de Jonas en el norte de Londres.
La entrenadora asistente del primer equipo, Renée Slegers, se hará cargo del equipo como entrenadora interina.
La búsqueda de un nuevo entrenador jefe está en marcha y haremos un nuevo anuncio cuando ese proceso esté completo.
Agradecimiento público
El director deportivo Edu Gaspar añadía: «Agradecemos a Jonas su compromiso con el club y sus logros aquí desde que se unió a nosotros en 2021».
«Sentimos un gran respeto por la dedicación y el compromiso que demostró con nuestro primer equipo femenino y reconocemos el papel que ha desempeñado en el crecimiento y desarrollo del Arsenal Women. Todos le deseamos lo mejor para el futuro».
«Ahora nos centraremos en el proceso de designación de un nuevo entrenador jefe y, mientras tanto, apoyaremos a Renée, quien se hará cargo interinamente del equipo con dos partidos importantes esta semana».
La directora de fútbol femenino, Clare Wheatley, también se mostró agradecida por las contribuciones de Eidevall al equipo: «Nos gustaría agradecer enormemente a Jonas por su arduo trabajo y dedicación al Arsenal Football Club durante los últimos tres años».
«Jonas nos ha dado dos trofeos consecutivos en las últimas dos temporadas, junto con muchos momentos memorables en el campo».
«Deseamos a Jonas y su familia mucha salud, felicidad y éxito para el futuro».
«Tenemos plena confianza en que Renée asumirá la responsabilidad del equipo durante el periodo interino».
Un idilio que duró poco
Cuando Eidevall llegó al Arsenal, eran un equipo que se basaba en la posesión y que podía barrer a equipos más pequeños, pero que tenía problemas en los partidos más importantes.
Todo eso cambió con la llegada de Eidevall. El técnico sueco introdujo un estilo agresivo de presión alta. Su impacto fue inmediato, derrotando al Chelsea de Emma Hayes por 3-2 en el Emirates en su primer partido de la WSL a cargo. Perdieron solo un partido en toda la temporada, pero perdieron el título de liga por un punto.
Cuando todo olía a rosas, las lesiones arruinaron la segunda temporada de esta nueva era. Beth Mead, Vivianne Miedema y Leah Williamson se rompieron los ligamentos cruzados anteriores, dejando al equipo sin tres de sus jugadoras estrella.
Aún así, hicieron una temporada impresionante en la UWCL, goleando al Lyon, perdiendo contra el Wolfsburgo en semifinales, además de vencer al Chelsea en la final de la Conti Cup.
Dos copas de consolación
Fue el primer título del Arsenal desde la liga de 2019. Había una clara sensación de unión dentro del equipo mientras seguían adelante frente a la adversidad de las lesiones.
Los problemas comenzaron a surgir en su tercera temporada, cuando tuvieron que luchar contra equipos más débiles y defensivos.
No lograron clasificarse para la fase de grupos de Champions cayendo en los penaltis en la ronda previa frente al Paris FC. En liga perdieron contra el Liverpool en su primer partido de la temporada y las voces disonantes empezaron a escucharse tímidamente entre la afición.
Al igual que en la temporada anterior, se esfumó cualquier posibilidad de estar en la carrera por el título, aunque una vez más vencieron al Chelsea en la final de la Conti Cup, un torneo al que se le estaba poniendo por momentos cara de trofeo de consolación.
Las jugadoras ya no confiaban en él
En el vestuario, la tensión iba en aumento a medida que las jugadoras luchaban por mantenerse dentro del sistema de Eidevall. La falta de gol era algo más que una preocupación. El Arsenal había fichado a la delantera sueca Stina Blackstenius, pero apenas un año después, habían hecho una oferta récord por Alessia Russo.
Finalmente la ficharon durante el verano como agente libre, pero ni Blackstenius ni Russo fueron capaces de encontrar el tipo de forma goleadora que el club necesitaba. Las recurrentes lesiones de Lina Hurtig, unidas a una larga ausencia del equipo “por motivos personales” no hacían más que avivar la polémica sobre la falta de dianas del equipo londinense.
A simple vista, la relación entre Eidevall y la máxima goleadora de la historia de la WSL, Vivianne Miedema, era inexistente. La internacional neerlandesa había dejado de jugar como delantera y estaba siendo utilizada como número 10, pero estuvo bastante tiempo fuera por una lesión.
La salida de Miedema, el catalizador
La tensión era palpable entre ambos, con frecuentes discusiones captadas por las cámaras. Cuando el Arsenal decidió no ofrecerle un nuevo contrato al final de la temporada pasada, muchos aficionados lo entendieron como una señal de que el club había respaldado a Eidevall en lugar de a Miedema. Ella terminó fichando por el Manchester City y, como era de esperar, anotó contra el Arsenal en el empate que abrió la temporada.
El caso de Miedema no fue aislado. Jugadoras como Jordan Nobbs, Jen Beattie, Mana Iwabuchi, Cloé Lacasse… han ido dejando pistas en sus declaraciones, algunas más claras que otras, acerca del porqué de su marcha del club y de la realidad del vestuario gunner.
El partido contra el Chelsea de este pasado fin de semana mostraba a unas jugadoras totalmente en desacuerdo con su entrenador durante y después del partido.
Los aficionados perdieron la ilusión
La salida de Miedema del club puso más presión sobre Eidevall para justificar esa decisión y cumplir sus promesas. Emma Hayes dejaba el Chelsea para ocupar el puesto de seleccionadora de Estados Unidos y parecía que éste era el mejor momento para poner fin a su larga espera por un título de liga. Pero al final, la temporada nunca arrancó para el Arsenal.
El empate con el Manchester City, el empate con el Everton y la derrota en Champions ante el Bayern convirtieron la cuestión sobre si Eidevall debía irse o no, en una cuestión de cuándo lo haría.
Estaba claro que la carrera de Eidevall con el Arsenal había terminado y él también lo sabía. Su decisión de presentar la dimisión fue una admisión de que no iba a poder conseguir ganarse de nuevo a las jugadoras y a la afición. Al final, parecía que él mismo se había quedado sin energías para tratar de arreglar la situación.
El Arsenal tendrá que actuar con rapidez para fichar a un nuevo entrenador. Con la temporada ya en marcha no puede permitirse el lujo de perder más puntos.
Nombres como el de Casey Stoney, Nick Cushing o el de Mark Parsons empiezan a sonar en las quinielas de aficionados y periodistas. Sea quien sera, quien llegue al vestuario del norte de Londres tiene que darle un giro rápido a los resultados si quiere evitar que al equipo se le escape otra temporada.
Autora: Marga Martin

Fotografía: Arsenal Women![]()





