Despedida de Vicky Losada del Barcelona

Despedida de Vicky Losada del Barcelona Renovadas

El Barcelona ha logrado esta temporada algo hasta estos momentos inusual en el fútbol femenino español como es el triplete. Primero ganó el título de Liga con demasiada ventaja para lo que debería de ser una liga competitiva. Después se hizo merecedor del cetro europeo en una final de Champions sin historia. Para acabar conquistando la Copa de la Reina.

Por tanto siendo un equipo que con solvencia y mucho trabajo detrás ha logrado un hito histórico. Podría pensarse que no harían falta demasiados cambios en su plantilla. Más aún cuando desde todo momento y en todo lugar se ha dicho que precisamente la piedra angular de tanta victoria era haber mantenido el bloque de las temporadas anteriores.

Pero todo proyecto necesita de cambios por pequeños y traumáticos que sean y más aún si quieren mantenerse en esa cúspide de la ola, porque en el deporte es difícil llegar pero aún más difícil es mantenerse en todo lo alto teniendo al resto de equipos al acecho de esa cuspide y con la voluntad de destronarte. Este Barcelona lo ha ganado todo y será el rival a batir para el resto de equipos la próxima temporada.

Se va una leyenda

Y decimos traumáticos porque Vicky Losada es leyenda viva del barcelonismo. Solo así puede verse a una jugadora que no solo lo ha dado todo por esta entidad, sino que ha tenido que vivir los sinsabores e injusticias que la sociedad le ha guardado durante mucho tiempo al deporte femenino y en especial a un fútbol femenino que como ella misma indicó en sala de prensa solo en los dos últimos años está empezando a recibir parte del reconocimiento que merece.

Jugadoras emblemáticas o eternas como ella han luchado hasta lograr que las nuevas generaciones dispongan de ser vistas como lo que son todas ellas desde sus inicios. Unas grandes profesionales.

Sinsabor, por otro lado, por que como dijo ella la mejor manera de cerrar la tercera etapa como azulgrana es sacándose la espina de no haber logrado hasta ahora la Champions y a la vez el triplete. Pero un mal sabor por el hecho de abandonar una entidad a la que lleva en el corazón y con aún mucho fútbol por ofrecer.

¡Oh, capitana, mi capitana!

Vicky, la eterna capitana azulgrana se marcha porque necesita sentirse importante y necesaria en el equipo donde ofrezca su magia a partir de la temporada que viene. Ha sido una temporada dura para ella y necesita de retos, de levantarse con ganas por las mañanas y tener y mantener intacta esa llama que corre por sus venas vestida de balón de fútbol.

Este año no se ha sentido así. Cierto es que el excelente nivel que han atesorado sus compañeras la ha privado de brillar más. Más aún en un año en que se vio afectada en periodo navideño por el dichoso virus tras un paron vacacional en el extranjero que también le ha pasado factura en su recuperación y puesta a punto intentando llegar al nivel de sus compañeras.

No deja de ser cierto que teniendo un papel secundario en el conjunto de Lluís Cortés necesita de nuevos retos y puede ofrecer mucho no solo sobre el verde, sino también como clínics de una gran jugadora enseñanado a las nuevas generaciones del club que tenga la suerte de contar con ella entre sus filas.

Una suplente de lujo

El fútbol de competición es así, hoy eres una punta, y el día de mañana pasas a ser actora secundaria, el auge de las nuevas generaciones te puede relegar en el deporte de alta competición a segundos planos y a veces no solo es necesario, sino obligatorio cambiar de aires, y esos nuevos aires son los que necesita Vicky para sentirse importante y ofrecer allí donde sea el gran fútbol que aún le queda por delante.

El Barcelona está construido para ganar, para perdurar en unos años en la cima del fútbol y a veces ofrece esos sinsabores de ver cómo para ello jugadoras antaño fundamentales y básicas optan por despuntar en otro equipos antes que sentirse relegadas a otras funciones no tan de primera línea como las exigencias de la competición de hoy en día donde más equipos, más jugadoras ofrecen un nivel que obliga a exigirse mucho más que antaño.

Referente necesario

Sea como fuera se va una leyenda, pero sigue esa gran persona, ese puntal para las nuevas generaciones que deben de tomar debida nota del papel tan relevante que Vicky ha tenido no solo en Barcelona, no solo en el Barcelona, sino allí donde ha estado al pie del cañón luchando por el reconocimiento de ella y de sus compañeras como lo que son, profesionales del fútbol.

Siempre Vicky. Siempre pasado, presente y futuro, siempre respetada y admirada y con todos sus allegados hoy al lado, el día de sus despedida, rodeada del cariño y respeto que le profesan sus compañeras y staff presentes y aplaudiendo ante las lágrimas de la capitana, conscientes de la importancia de un día como hoy, en el fondo también pionero del fútbol femenino, y es que no recordamos que una futbolista se fuera con esta repercusión mediatica.

¡Suerte, Vicky!

Ella se fue sin rencor pero con la convicción que aún podía aportar y mucho a este gran proyecto, y no tuvo reparo en agradecer a todos, desde un Xavi Llorens que le brindó su primera oportunidad como profesional, hasta ese staff que la ha relegado a ese segundo plano que ella prefiere ser realista y sincera consigo misma sin poder aceptarlo y prefiriendo quizás renunciar a tanto galardón y si volver a sentirse pilar fundamental allí donde este y confíen en ella. Le queda mucho fútbol y seguro lo seguiremos disfrutando.

 

 

 

 

 

Autor: Enric Solé Altarriba

Fotografía: Isa Plaza

 

Artículos relacionados