
Laurina, jugadora del Dépor Abanca, causa baja para cuidarse psicológicamente
El Deportivo Abanca anunció el viernes que la futbolista Laurina será baja de manera indeterminada para cuidar su salud mental. Laurina se une así a varias deportistas que se han atrevido a apartarse para cuidar de sí mismas, y de esta manera visibilizar un tema tan importante y que a su vez puede ayudar a muchas personas. El club ha pedido respeto por la privacidad de la futbolista y no pone plazos en su recuperación
La jugadora asturiana inició su carrera en el fútbol femenino en el Oviedo Moderno CF y en 2019 se fue al Real Betis, donde jugó 43 partidos y marcó 2 goles. Este verano fue el segundo fichaje del Dépor Abanca, en el cual ha jugado 9 partidos (7 de titular) y ha marcado 1 gol. Aunque ya estuvo a punto de llegar al club herculino en 2018, pero como ella mismo admitió en una entrevista, no se sentía preparada para irse de casa.
En esa misma entrevista, Laurina, recalcaba lo importante que era trabajar con un profesional de la salud mental: “Desde pequeña trabajo con un psicólogo deportivo, que es algo muy necesario para nuestras vidas”. En su caso, su familia y ella vieron la necesidad de recibir este apoyo por un cúmulo de cambios en su vida. Ella misma dijo “es de las mejores decisiones que he tomado en mi vida”.
Algo en lo que concuerda completamente el psicólogo deportivo Asier García: “Es clave que todos los futbolistas desde muy jóvenes tengan en cuenta que la salud mental es importante, que hay gente que se dedica a ayudarles y que hay formas estudiadas y trabajadas únicamente para ayudarles tanto con la salud mental como en mejorar su rendimiento”.
Visibilidad de la salud mental
Cada vez es más habitual ver esta concienciación sobre el cuidado de la salud mental y entender los problemas que pueden tener nuestros deportistas. Simone Biles, gimnasta y campeona olímpica, abrió la veda a poder hablar más abiertamente sobre estos temas y que tuvieran un foco mundial.
Algo muy importante, ya que según un informe de la Universidad de Toronto que estudiaba a los participantes de los JJOO Tokio 2020, el 31,7% de los atletas presentaban síntomas de depresión, el 18,8% de ansiedad general moderada y un 8,6% de trastornos alimenticios. Un índice algo más alto que el que mostraba la OMS en 2019 sobre la población mundial, que indica que el 9% de la población tiene algún problema de salud mental y el 25% lo tendrá a lo largo de su vida.
Pese a estas cifras, en los últimos años muchos deportistas como Ricky Rubio o Íñigo Martínez cuando renunciaron ir con sus selecciones por cuidarse mentalmente visibilizaron sus situaciones y ayudaron a conocer a la gente que este tipo de problemas suceden y hay que ponerles remedio: “La gente está más concienciada de la importancia de la salud mental en general y en el fútbol está llegando un poco más tarde. Muchos futbolistas han empezado a hablar de esto y van provocando que otros se animen a hablar de ello. Todavía queda muchísimo por trabajar, hasta el punto en que se valore igual a un psicólogo deportivo que a un preparador físico por ejemplo, que se incluya en clubes, en equipos y en todos los ámbitos del fútbol” añade Asier García.
Falta de medios o de conocimiento sobre ellos
Precisamente en el fútbol hemos vivido casos como el de Macarena Sánchez. La primera futbolista profesional de Argentina tuvo depresión y reconocía la importancia de dar visibilidad a este tema para naturalizarlo: «Se está empezando a hablar más del tema y debemos sincerarnos: los clubes no están preparados para afrontar situaciones de esta índole en sus planteles. Y solo podremos empezar a afrontarla cuando comencemos a hablar del tema abiertamente. Sobre todo en el fútbol femenino ¡No hay absolutamente nada! Son muy pocos los equipos que tienen psicólogo o psicóloga”.
Pocos son los equipos de la Liga F que incluyen al psicólogo dentro de su staff como un miembro más de su cuerpo técnico. Esto no significa que no trabajen con ellos, el Valencia CF, por ejemplo, trabaja con uno de los psicólogos del club aunque no esté integrado en el cuerpo técnico y como él la mayoría de los equipos de la Liga F tiene un departamento de psicología. Sin embargo, encontramos que falta naturalidad al hablar de esto y visibilizar las funciones que realizan los psicólogos dentro de las plantillas.
Lesiones que se prolongan en silencio
Otro caso fue el de Stéphanie Labbé, que el año pasado optó por poner en pausa su carrera debido a un severo agotamiento mental. Aunque la guardameta ya arrastraba problemas de ansiedad: «No importaba cuánto quisiera relajarme y celebrar el triunfo con mis compañeras de equipo, simplemente no podía salir de ese estado de alerta máxima” decía Stéphanie Labbé sobre uno de sus ataques de pánico.
Sobre este asunto le preguntamos a Asier García: “Esto sería como un paralelismo con una lesión, el problema es que si estás lesionado, por ejemplo de una rodilla, tienes que estar mucho tiempo parado sí o sí. En cuanto a la salud mental, cuando hay problemas grandes que no te permiten jugar a tu nivel, que te están hundiendo la vida o que te están provocando que no puedas vivir de la forma que querrías, puedes seguir jugando al fútbol y puedes seguir con tu vida y ese es el problema. Al poder seguir durante bastante tiempo parece que no es un problema tan grave, pero si lo dejas pasar acaba siendo un problema aún más grave que una lesión a nivel físico” apuntaba el psicólogo.
La edad es un factor a tener en cuenta
Algo también a recalcar es el rango de edad de nuestras futbolistas a la hora de tener problemas con su salud mental. Según un estudio de la Universidad de Jaén, las futbolistas de entre 17 y 20 años tienen puntuaciones significativamente mayores en depresión, estrés y ansiedad comparadas con las jugadoras más jóvenes. Los autores de dicho estudio explican que “el paso de categorías de competición en edades tempranas a categorías de mayor relevancia competitiva podría estar explicando, en parte, estos resultados”. A lo que añaden que “estos hallazgos indican que se necesita más conciencia sobre la salud mental en el fútbol en general, y el fútbol femenino en particular”.
En nuestro futbol, Irene López, ex futbolista del Madrid CFF, como les informamos en Reinas del balón, se retiró con tan sólo 20 años la temporada pasada también para cuidar su salud mental: “Lo dejo por cuestiones de salud mental, y lo comparto para aquellos que me lean y se den cuenta de que no están solos, que en esta vida hay que priorizarse por encima de de todo, que desde que nacemos hasta que morimos solo tú vas a estar contigo, y hay que cuidarse. Y yo digo adiós para cuidarme”,
El psicólogo es necesario en los equipos
Está claro que los casos de Macarena, Stéphanie e Irene han ayudado a visibilizar que las futbolistas no son máquinas, sino personas que necesitan ayuda, que tienen sus problemas y que a veces tienen que parar. Así como el caso de Laurina también ayudará a que muchas otras no tengan miedo de pensar en ellas mismas y en su salud mental. Pero no solo basta con que ellas den el paso, desde clubes e instituciones se tiene que visibilizar y mostrar esta ayuda y que los servicios psicológicos estén en primera línea y que sepan que igual que un preparador físico les ayuda día a día con su cuerpo, ellos están ahí para cuidar su mente.
Autor: Jorge Siso
Fotografía: FIFA ![]()





