Solo existieron los colores del AEM

Partido de altos vuelos el que se disputaba en el mediodía de un domingo soleado en la capital del Segre, un augurio de lo que sería una mañana pletórica del conjunto de Roger Lamesa, al que muchos daban por muerto cuando perdió en casa frente a Osasuna. No le quedaba otra que la victoria para poder entrar en el privilegiado grupo de cuatro que disputará las plazas de ascenso en la segunda fase en la que deberá de enfrentarse con los mejores cuatro equipos del grupo norte.

Enfrente un proyecto, el del Seagull de Badalona, que en las últimas temporadas siempre optaba al ascenso del que se quedaba a las puertas en el último suspiro. Un proyecto que empezó la temporada por todo lo alto, haciendo presagiar que podía ser un paseo en esta primera fase, pero que al final se ha convertido en una tragedia de un proyecto que deberá de cambiar y mucho para adaptarse a la actualidad de lo que requiere el fútbol, o al menos la debacle sufrida este mediodía en Lleida lleva ese sello.

A tumba abierta

Al AEM solo le valía la victoria y saltaron al terreno de juego con esa misión como único objetivo, aunque sin volverse locas, aunque cierto es que Roger Lamesa saltó al verde con lo mejor de lo mejor, a por todas, a tumba abierta y sin reservar nada en el banquillo. Una defensa que se ha mostrado muy segura en esta segunda parte de la temporada, un centro del campo con una Barbi que ejerce de mariscal de campo y que tanto sujeta como lanza al ataque, y un trío arriba inconmensurable que además estuvo muy acertado en sus dos estiletes del mediodía de hoy domingo. Pichu, que siempre ha dicho que le gustaría ascender con este equipo, y una Alèxia Jr. que destapó el tarro de esencia futbolística que atesora en sus botas, pero sobre todo en su cabeza. Ambas anotaron a pares y la goleada tiene más mérito por no haber dejado crear ni una sola ocasión al equipo contrario en todo el partido.

Y es que el Seagull con jugadoras que atesoran mucha más experiencia en estos partidos fue un muñeco roto en manos de un equipo local arrollador. Empezó el partido siendo capaz de maniatar la excelencia de las jugadoras que tenía enfrente, y lo hizo haciendo que no pasara absolutamente nada en el verde. Tocaban el esférico, tenían quizás más tiempo el balón, pero no producían nada en ataque y Mireya estaba más pendiente de lo que sucedía en campo contrario de lo que podía suponer cierta inquietud en su área.

Llegan los goles

Por su parte las de Lleida, con una presión intensa en cuanto Aida tocaba el balón para sus defensas, estaban maniatando y al mismo tiempo inquietando a Ana Junyent que no debía de ver nada claro lo que sucedía en el encuentro. A su equipo le valía el empate, pero era muy difícil que no llegara el AEM en situación de marcar, y es que este equipo, con la calidad que atesora, con lo medido que tiene su terreno de juego, con esas ganas de demostrar que siguen ahí y que pueden competir y ganar a cualquiera, no se amedrentaron y fueron a por el partido. Solo hizo falta lo que siempre en el fútbol, esa jugada que te acabe de convencer que puedes. Y ella llegó en el gol, un balón a la espalda nuevamente de las centrales, sólo que esta vez Pichu estaba habilitada y resolvía con una genialidad, una vaselina ante la salida de Aida y hacía estallar el júbilo en Recasens.

La vida sigue igual

Pareciera que el segundo tiempo podría ser diferente, que el Seagull saldría a por todas, sabedoras de la necesidad de empatar. Pero ni por esas, salieron apáticas y más aún cuando les cayó un jarro de agua fría nada más iniciar el segundo acto. Alèxia Jr. daba muestras de su primer destello de calidad cara al gol y obtenía el premio a tanto y tan bien trabajo realizado hasta ese momento. Ainhoa, un puñal por el lado izquierdo centraba y la delantera anticipaba su posición a la de la central y cruzaba perfectamente su remate de cabeza fuera del alcance de la estirada de Aida. La clasificación empezaba a tomar una forma más real, tanto o más que la debacle del Seagull que llegaría de forma definitiva con el tercero. Uno de tantos errores en la salida de balón, nueva emboscada del AEM que provocaba la pérdida y Andrea encontraba sola a Pichu, ésta recortaba la llegada de su par y cruzaba un balón perfecto que superaba la estirada de Aida.

Llega el cuarto tanto

Solo faltaba la puntilla, uno de esos goles que serán recordados por la protagonista y por todos los que en la mañana de domingo lo vimos en directo. Falta en la frontal y zapatazo impresionante de Alèxia Jr. a la escuadra de la portería de Aida que había encajado cuatro goles y los balones que había tocado había tenido que recogerlos del interior de su portería. Máxima efectividad en la producción de las ocasiones generadas por el AEM porque no nos engañemos, fue superior, creyó más en ellas, creyó tanto que fue el único que pareció ir a por el partido y lograr el sueño de pasar a la segunda fase en el grupo de privilegiadas, pero fue realmente efectiva al cien por cien porque Aida no fue exigida más allá de los goles ante los que nada pudo hacer.

Golpe de la mesa del AEM, golpe de confianza de Roger Lamesa, al que se le cuestionó demasiado pronto, y la familia del AEM unida como siempre que supera una parte complicada d la temporada y de paso pone tierra de por medio con otro proyecto llegado des de Badalona, que tendrá que replantearse mucho de este mediodía en adelante.

Ficha técnica

AEM Lleida: Mireya, Iris Aixala (Paula Barreira 83’), Hisui, Nadia Dopico, Cris Beltrán, Ainhoa López (Natalia Fernandez 53’), Barbi Pérez, Andrea Gómez (Janira Rodríguez 71’), Alèxia Blanco (Patri Teixido 83’), Inés F. y Pixu.

Entrenador: Roger Lamesa.

Seagull: Aida Rodríguez, Simona Botero, Xenia Royo, Nerea Valeriano, Esther Sola (Rocío Serrano 66’), Nuria Garrote, Pilar Garrote (Midori 83’), Alba Gordo, Ainhoa Marin, Adriana Manau (María Requena 66’) e Irina (Nazaret 83’).

Entrenador: Ana Junyent.

Estadio: Estadi Recasens.

Goles: 1-0 Pichu 32’, 2-0 Alèxia Jr. 47’, 3-0 Pichu 66’, 4-0 Alèxia Jr. 78’.

Amonestaciones: Pilar 55’.

Colegiada: Florencia Muñoz (colegio catalán).

Asistentes: Cristina Tortella y Alba Jové (colegio catalán).

 

Autor y fotografía:

Enric Solé Altarriba

 

 

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