¡Qué noche la de aquel día!

Pasaran muchos años, tal vez toda la eternidad, y aún perdurará en el cajón del recuerdo la fecha del treinta de octubre del dos mil diecinueve, sin importar lo que pudiera suceder después, bueno o malo. Mejor o peor. Dará igual, lo acontecido en ese día-tarde-noche seguirá siendo recordado. El Atlético de Madrid se clasificó para los cuartos de final de la Champions League por primera vez, por eso perdurará, por el matiz especial que conllevan las primeras veces. Y si rebajamos un poquito el nivel de euforia nos daremos cuenta que las circunstancias también eran peculiares, bajas importantes, entrenador que había cogido el cargo tan solo unas semanas atrás, partidos de exigencia máxima con frecuencia y como no, tener enfrente a un conjunto de suprema calidad, con jugadoras muy talentosas que ocupan la élite mundial.

Las gradas del Centro Deportivo Wanda mostraban un aspecto magnífico, ése que tan solo se obtiene cuando no se aprecian asientos vacíos, en el ambiente se respirara un oxigeno cargado con un nuevo componente, la excitación de los aficionados ante un choque de suma importancia. El resultado de la ida era favorable para las locales, el empate a cero hubiera sido suficiente, no obstante, todos sabíamos que no iban a jugar a eso. El Manchester City empujado por la necesidad  de marcar pisó el verde y se instaló en el lado rojiblanco, resultaba imposible para las pupilas de Pablo López traspasar el medio del campo, como si una fuerza invisible lo impidiera. Esa fuerza invisible no era mas que el poderío de las visitantes que conseguían que las locales les fuera inviable salir con el balón jugado. Tal fue la presión que durante minutos prácticamente vivimos en una de las mitades, la colchonera. No implicaba este sometimiento celeste que la guardameta local pasara apuros o tuviera que ejercitarse sobremanera y lucirse con paradas soberbias, no, la ordenada y concentrada defensa se encargó de ello.

Transcurrieron los minutos y el Atleti fue encontrando las maneras y las sendas para poseer el esférico, ocultarlo a las botas foráneas, dominar y crear peligro, sin miedo y sin timidez, con desparpajo y valentía. Mas allá de los colores, el choque resultaba bonito y emocionante. Las jugadoras, como siempre, derrochaban esfuerzo y calidad en cada acción. Llegábamos a la conclusión del primer acto y el Atleti encuentró el tesoro de su primer gol, unos se lo conceden a Ludmila, otros a Houghton en propia puerta, daba igual para las locales, porque la vuelta a los vestuarios no iba a ser la misma, ahora estaba cargada de seguridad y convencimiento.

De regreso al inmaculado tapiz de la Ciudad Deportiva Wanda el Manchester City acudió a la misma formula que utilizó en la primera mitad, presión, agobio y a jugar en tan solo una parte del campo. Ahora ya, con las fuerzas más escasas la puesta en escena de las visitantes no duró tanto, y las locales volvieron a ejercer el papel que saben representar a la perfección. Seguridad atrás, mover el balón con buen trato, buscar pasillos e intentar mancillar las redes contrarias. En estos instantes, aun más, con la confianza del gol marcado y sabiendo que el reloj volaba para las inglesas. Ángela Sosa consiguió el segundo y llevo el delirio al césped y a la grada.

A algunas jugadoras del City este segundo golpe les sentó fatal, un impacto emocional directo y contundente, e hizo que perdieran los nervios y se desconcentraran, dejándolo patente en algunas acciones. Todavía faltaba mas emoción y épica al encuentro, a falta de dos minutos las visitantes acortan distancias y se colocan a tan solo un gol de conseguir la clasificación. ¿Agitación extrema hasta el final? No fue para tanto ya que las atléticas demostraron oficio para resolver sin alteraciones las desesperadas acometidas rivales.

El silbatazo final sonó a melodía de Mozart a los oídos colchoneros. Fiesta, jolgorio y celebración por todo lo alto en Alcalá de Henares. El Atlético de Madrid ya está en cuartos. ¡Que noche la de aquel día!

 

FICHA TÉCNICA

ATLÉTICO DE MADRID – Van Veendendaal , Robles, Tounkara, Laia, Menayo, Santos (Linari 92´), Torrecilla, Sosa, Duggan, Charlyn (Meseguer 75´) y Ludmila (Amanda 81´).

ENTRENADOR – Pablo López

MANCHESTER CITY – Roebuck, Stokes, Bonner, Campbell, Houghton, Scott, Stenway (Lee 75´), Hemp, White (Beckie 63´), Weir y Walsh (Bremer 83´).

ENTRENADOR – Nick Cushing

GOLES – 1-0 Houghton p.p. 40´.  2-0 Sosa 68´. 2-1 Bremer 88´.

COLEGIADA – Stephanie Frappart (FRA)

AMONESTACIONES – Tarjeta amarilla a Ludmila 66´ para las locales y a Stanway 15´, Campbell 71´y Walsh 79´por el lado visitante.

 

Autor: Emilio Mahugo

Fotografía: At. Madrid

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