
Una final cerrada, intensa y decidida por un detalle
Alemania volvió a demostrar por qué su nombre pesa tanto en el fútbol europeo formativo. La selección germana se proclamó campeona de Europa sub-17 tras imponerse por 1-0 a Francia en la final disputada en el Windsor Park de Belfast, un partido de enorme exigencia táctica que terminó decidiéndose por una acción de oportunismo dentro del área. Con este triunfo, las alemanas levantan su noveno título continental y reafirman una tradición competitiva que parece no agotarse nunca.
La final arrancó con una Francia atrevida, dinámica y dispuesta a discutirle el protagonismo a una selección acostumbrada a gobernar este tipo de escenarios. Durante los primeros minutos, las francesas encontraron espacios por los costados y generaron las primeras ocasiones de peligro, especialmente a través de Rachael Adedini y Méhisane Zidi, muy activas en campo rival. Alemania resistió ese primer impulso con serenidad, sin perder el orden ni precipitarse.
Kleemann castiga el momento justo
Poco a poco, el encuentro empezó a inclinarse hacia el lado alemán. Las germanas adelantaron líneas, comenzaron a recuperar más arriba y encontraron profundidad por banda izquierda. En el minuto 29 llegó la acción decisiva de la final. Un centro de Mia Giesen generó incertidumbre en el área francesa; Clélia Ducreux respondió con una gran parada inicial, pero Marie Kleemann apareció con instinto de delantera para aprovechar el rechace y empujar el balón a la red.
El 1-0 cambió el tono emocional del partido. Francia mantuvo la intención ofensiva, pero Alemania empezó a jugar con la tranquilidad de quien conoce perfectamente este tipo de escenarios. Las germanas cerraron espacios, gestionaron mejor los tiempos y obligaron a su rival a atacar desde la ansiedad más que desde la claridad.
Francia aprieta, pero Alemania no cede
La segunda mitad dejó un partido más abierto. Francia adelantó líneas y estuvo muy cerca del empate en una doble ocasión clarísima: primero con un remate de Mayra Bento que obligó a Mirja Kropp a intervenir con una mano espectacular y después con otro disparo bloqueado casi sobre la línea por la defensa alemana. Fue el momento de mayor sufrimiento para las campeonas.
Alemania, sin embargo, resistió con firmeza. Supo convivir con la presión y encontró en cada despeje, en cada duelo y en cada pausa, una forma de acercarse al título. El tramo final se jugó con el corazón acelerado y con Francia lanzada hacia adelante, pero el marcador ya no se movería.
El pitido final confirmó otra página dorada para el fútbol alemán. Una selección sólida, madura y competitiva que volvió a imponerse en el escenario más exigente para levantar, una vez más, Europa.
Ficha técnica
Alemania: Kropp, Hell, Ernst, Dafinger, Dürr, Säring (Lynn, 78´), Hebben (Kessler, 78´), Itgenshorst, Giesen (Martens, 66´), Kleemann (Kuhn, 90+3´) y Choisy (Putzer, 46´)
Seleccionadora: Sabine Loderer
Francia: Ducreux, Yerro, E. Motyka, Olando, Girardot (Prezelin, 90´), L. Motyka, Dhalluin (Niakate, 59´), Tae (Thomas, 78´), Bento (Ane, 59´), Zidi (Collin, 46´) y Adedini.
Seleccionador: Franck Plenecassagne
Goles: 1- 0 Kleemann (29´)
Tarjetas amarillas: Adedini (15´), Niakate (65´), Ernst (75´)
Árbitra: Frederikke Lydia Søkjær
Asistentes: Laetitia Nuara y Catalina Nan
Cuarta árbitra: Elisabet Calvo Valentín
Estadio: Windsor Park
Espectadores: 18.500
Autora: Cristina Molina
Fotografía: UEFA Women’s Champions League





