Entrevista: Orianica Velásquez, 15 años construyendo su historia

“¡Me corcharon!” la expresión colombiana con la que describimos que estamos confundidos ante una pregunta, fue la primera respuesta que me dio Orianica Velasquez en la entrevista. Tampoco estaba fácil. La pregunta que le hice la tomé de lo que Google señala como ‘la búsqueda más popular entre la población menor a 12 años, sobre fútbol femenino’: Cómo jugar fútbol femenino para principiantes. “Les diría que no es un deporte diferente. Es sólo fútbol jugado por niñas y, en este momento cultural en el que vivimos, es importante diferenciarlo”, agregó. Si se tuviera que hacer un instructivo, ella colocaría hombres y mujeres en él. Les señalaría la situación adversa que tienen las mujeres para entrenar o encontrar apoyo para entrenar y les recordaría que deben hacer lo que les haga feliz. La respuesta me dejaba claro el tono de la entrevista y me decía mucho de cómo se ha construido ella como mujer. Orianica lleva 15 años vistiendo la camiseta de la Selección Colombia en todas las categorías; incluyendo el fútbol sala. Nació en Villanueva, La Guajira; pero, el entorno político de su padre la trasladó a Bogotá cuando tenía 2 años. Es la menor de 3 hermanas, egresada de la Universidad de Indiana en Bloomington, Estados Unidos; ha jugado en Turquía y España; tiene 1 Copa América de futsal y 1 Oro panamericano; fue actriz en una novela del prime time colombiano sobre fútbol y tiene una de las “zurdas” más potentes que he visto en el fútbol femenino. “De pequeña recuerdo 2 cosas: cuando mi papá me llevó a la escuela de formación y pateé el balón de puerta a puerta e hice un gol. El profe me vio y dijo que yo tenía talento y que le pegaba durísimo. También recuerdo jugar en el barrio con los niños de la cuadra –mete gol, tapa– y entrar a mi casa a contarle a mi papá cuantos goles había hecho”. Dice que el fútbol ha estado con ella desde siempre y que no dudó cuando tuvo que escoger entre jugar baloncesto y seguir haciendo goles. Tiene muchos, pero 6 años después aún recuerda con emoción el anotado en la Copa América 2014 en el 4-1 contra Venezuela. Un gol que marcaba el regreso de una lesión de tobillo. “Me pasó unas semanas antes de viajar a la concentración, era un esguince de segundo grado. Me costó mucho recuperarme. Me iban a sacar de la convocatoria. Le metí toda la actitud; tuve unos buenos médicos que estuvieron pendientes de rehabilitarme. Iba de suplente, me metieron en el partido contra Venezuela en el segundo tiempo y, 10 minutos después, tuve un mano a mano con la arquera e hice gol. Lloré de la emoción”.

 

Esa Copa América clasificó por segunda vez a Colombia a un Mundial. Orianica estuvo en ambos: Alemania 2011 y Canadá 2015. Debutó en el 3-0 contra Estados Unidos en el estadio del TSG Hoffenheim y fue titular en el empate a 0 contra Corea del Norte. Colombia fue ultima de ese grupo en el que estaba Estados Unidos que resultó subcampeón y las suecas, que fueron terceras en ese mundial. “El debut siempre te llena de nervios, era el primero al que clasificábamos. Pero, el 2015 fue un mundial muy lindo. Todas estábamos en un nivel futbolístico muy alto; se nos había quitado el miedo”. Velásquez es delantera centro; sin embargo, en el 2015 le ganó la titularidad y el pulso a su complicada relación con el cuerpo técnico, como lateral por izquierda. “Ganarle a Francia fue demasiado. No daban un peso por nosotras. Logramos un 2-0 contra la tercera mejor selección. Fue muy defensivo, esperando a que nos atacaran; perfecto en sincronización. La confianza que nos teníamos la una a la otra, la entrega… Ese partido nos hizo pasar de la fase de grupos faltando 1 juego. Estábamos entre las mejores 16 selecciones”. El Mundial acabó con una roja a Catalina Pérez al minuto 47 en octavos de final contra Estados Unidos.

 

Orianica, en el 2019, fue una de las voces del movimiento #MenosMiedoMasFútbol que terminó destapando un caso de acoso sexual en una de las categorías menores de la selección, haciendo público los malos manejos de la federación con la selección femenina y las malas intenciones de algunos dirigentes del futbol en el país con la liga profesional. «Muchas jubiladas a la fuerza porque no tenemos torneos, y estamos a ciegas con la decisión de que se haga o no una liga. Veníamos con una dirección mala, pero dando resultados. Pensamos que el cambio nos iba a traer gloria y el respaldo que le dimos a nuestro cuerpo técnico no fue respaldado por ellos de la misma forma para todas. Me atrevo a escribir porque le he entregado la mitad de mi vida a la Selección, porque he probado los gloriosos y los amargos y duele dejar esta imagen que sé -porque conozco el fútbol femenino- puede ser mejor» – declaró en ese momento en sus redes sociales tras la secuencia eliminaciones que venía sufriendo la selección: Copa América, Mundial, Olímpicos y Centroamericanos en casa. Después del movimiento y a pesar de ellos, llegó el oro panamericano en Lima y el subcampeonato en la Liga local con el DIM/Formas Intimas.

“Cuando acabó la liga empecé a trabajar con Formas Intimas, quería un cambio; se presentó la oportunidad de venir a Barranquilla y salté al vacío sin saber que la pandemia me iba a detener” –se le escapa una risa. Y es que a Orianica el paro mundial la ha sorprendido cambiando de equipo. La temporada 2020 la iniciaría con el Atlético Junior, pero el contrato no se alcanzó a firmar. La futbolista, siempre consciente de sus privilegios, destaca que el club se ha comportado muy bien en medio de la crisis. Sin embargo, esta no es la situación de la mayoría de las mujeres futbolistas en el país. Sólo el 89% de ellas hoy tienen seguro de salud, prestaciones sociales y otros derechos que da un contrato laboral. Además de la incertidumbre laboral desde el anuncio de la liga en 2017 ahora se exacerba con la crisis y el silencio de la DIMAYOR. “Pero, esto me ha dado la oportunidad de hacer lo que tenia planeado: dedicarme a entrenar, a cuidar mi alimentación, a leer sobre alimentación -He leído lo que no he leído en años-, retomar el órgano y estoy pensando en tomar Gerencia Deportiva en Línea”. Entonces, le pregunto por el hipotético caso de ser ella la presidente de DIMAYOR, qué haría con la Liga Femenina y su respuesta -en mi opinión- me habla de la lucha de esta generación de visibilizar lo que nunca han tenido: “Tener un plan de desarrollo proyectado entre 2 y 4 años, basado en él, buscar patrocinadores; activar los canales de marketing (televisar más partidos, más ambiente periodístico, crear una imagen de mujer futbolista, etc.). Crearía un comité que se dedique a pensarse el fútbol femenino; haría visibles las ayudas de la FIFA y CONMEBOL. Además, exigiría a los clubes un equipo en formación latente y joven. Es la manera en que las futbolistas toman conciencia sobre lo que es ser una futbolista profesional”.

De cara al futuro de la selección, Orianica ve mucha proyección. Destaca a Natalia Giraldo, Gisela Robledo y Manuela Pavi del América de Cali; Linda Caicedo del Deportivo Cali; Manuela Vanegas hoy en el RCD Espanyol y quien se proyecta como una gran 10, María Camila Reyes. Termina la entrevista, le agradezco el haber compartido este pedazo de su vida conmigo y le hago otra pregunta: Si fueras YouTuber ¿sobre qué sería tu canal? –Sobre fútbol femenino” y añadió: “Hay muchas anécdotas que las personas no podrían creer que nos pasan. Reírme sobre eso. El sarcasmo de la tragedia. Seguro será algo que haga cuando no esté activa en el fútbol”.

 

Autora: Liliana Viafara

Fotografías: Orianica Velásquez

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