Entrevista a Pili Neira: «Con el Karbo hicimos historia»

Jugadora de aquel Karbo que conquistó la península y revolucionó el fútbol femenino español, Pili Neira es una de esas mujeres que han protagonizado en su propia piel mucha de la historia de este deporte. Amante del fútbol desde pequeña, la coruñesa ha luchado y roto barreras por defender su pasión y así poder vivirla y disfrutarla libremente, sin prejuicios y obstáculos. En su palmarés tiene anotados más títulos de los que muchos jugadores profesionales de primera puedan presumir, entre los que se encuentran dos Copas de la Reina, incluida la primera de la historia, y tres Campeonatos de España. Y no sólo podemos hablar de títulos. Pili Neira es, además, una de las cinco primeras mujeres que se sacó el título de entrenadora, una labor que le llevó a estar al mando de la selección gallega de fútbol y que aún hoy sigue ejerciendo.

Mientras tomamos un café en pleno centro de su ciudad natal, nos habla de toda su historia, de la vivida con el Karbo y de la suya personal. Sonríe recordando aquellos años de gloria, y más de una vez nos repite que “de aquéllas no era consciente” de todo lo que estaban logrando. Nos habla de cómo era el fútbol femenino por entonces, de su paso por el Karbo, de otra de sus grandes pasiones, el balonmano, y de su ilusión en su actual proyecto en el penal de Teixeiro.

 

¿Cómo era el futbol femenino del año 78?

Era completamente distinto. No teníamos los medios que hay ahora. Jugábamos porque nos apasionaba hacer deporte. Físicamente no estábamos preparadas como ahora, pero técnicamente sí que podíamos estar a la altura, no teníamos nada que envidiarles.

¿Y ser futbolista de aquéllas? ¿Era complicado compaginarlo con vuestras vidas?

Yo, toda mi carrera futbolística, la hice de manera altruista. Sí que era complicado porque de aquéllas éramos los “bichos raros”, nos llamaban los “marimachos del Karbo”. En mi caso, yo siempre fui afortunada porque tuve unos padres que siempre me apoyaron, pero reconozco que sí, era complicado. Apenas teníamos facilidades y visibilidad, aunque aquí en Coruña, con el Karbo, fuimos abriendo camino, rompiendo barreras y los medios se interesaban por nosotras.

Entonces, ¿ya se hablaba de fútbol femenino en los medios? ¿o era el Karbo la excepción?

Con el Karbo, vivimos una época en la que hicimos historia. Ganamos al Laracha, un equipo masculino que se podía considerar semiprofesional, y eso fue increíble y tuvo repercusión en todos los medios. Además, empezaba a formalizarse el fútbol femenino y se acababa de establecer la primera Copa de la Reina. Aunque no tiene nada que ver con el respeto que se tiene ahora por el deporte y el fútbol femenino. Siempre nos trataban con respeto, pero la gente no sabía de nuestra existencia hasta que llegábamos a grandes campeonatos.

¿Cómo financiabais los gastos y los desplazamientos?

No sé exactamente. Yo nunca tuve que poner dinero para jugar al fútbol, algo diferente a lo que ocurre ahora, que si un niño o niña quiere apuntarse a un equipo tienen que poner dinero. Nosotras no. En nuestro caso, con el Karbo, hay que reconocer la labor que hizo José Mañana, el entrenador, e incluso los directores del colegio, entre los que estaba Teresa Borrego. Yo salí por primera vez de España para jugar al fútbol con el Karbo, cuando fuimos a Francia para jugar el torneo de las Siete Naciones, y todos los gastos los financiaba el colegio. Sin duda apostaron fuertemente por el fútbol femenino de aquel entonces.

¿Cómo eran las competiciones? ¿Había ligas establecidas como las de ahora?

Los primeros años, lo que hacíamos era jugar partidos amigables contra otros equipos que se estaban formando. Jugábamos en las fiestas, contra equipos como el Ribadeo, el Barça o incluso el Paris Saint Germain. Después se empezó a crear una liga gallega, y el campeón de esa liga era el que iba al campeonato de España.

¿Respetaba la sociedad el fútbol femenino?

Al principio, la gente nos venía a ver como si fuéramos una atracción, pero salían del campo con otra mentalidad. Venían con curiosidad, a ver lo que se iban a encontrar, porque por aquel entonces el rol de la mujer era muy distinto. Era el de estar en casa cuidando de los hijos y haciendo la comida, y la gente nos venía a ver para comprobar qué podíamos llegar a hacer. Luego nos veían jugar y les cambiaba las expectativas con las que venían.

¿Podríamos considerar al Karbo como pionero no sólo del fútbol femenino, sino del deporte femenino coruñés?

De fútbol sí, aunque creo que antes había en el Gaiteira un equipo de fútbol femenino. Aunque oficialmente el primer equipo fue el Karbo, y los primeros éxitos del deporte coruñés vinieron gracias a nosotros. Yo me doy cuenta ahora de que hicimos algo muy importante y que fuimos pioneras, pero por aquella época no nos dábamos cuenta de lo que estábamos haciendo. En Coruña tampoco había muchos más equipos deportivos femeninos, estaban las chicas de baloncesto y del balonmano, nada más, y entonces nosotras fuimos las que marcamos una época porque hasta entonces ningún otro equipo coruñés lo había hecho.

¿Qué diferenciaba a aquel histórico Karbo del resto de equipos españoles de la época?

Teníamos unas jugadoras con mucha calidad, que marcaban la diferencia. Estaban Inma Castañón, la primera capitana de la selección española, Lis Franco, Encarna, Carmencita, Tere, Geli… Que, aunque parezca increíble, hablamos de Vero Boquete, pero Geli es la jugadora que más internacionalidades tiene en Galicia.

¿Os esperabais los buenos resultados y éxitos que logró el Karbo? La primera sorpresa nuestra fue el primer Campeonato de España, la primera Copa de la Reina que ganamos en Tarragona. Fue una sorpresa incluso para nosotras. No lo esperábamos, pero a medida que íbamos disputando los partidos veíamos que era posible. Y después, los siguientes años sí, porque la verdad es que éramos superiores al resto. Hablando de esa primera Copa de la Reina, ¿con qué expectativa llegasteis a la final? Me acuerdo perfectamente de aquella final, que era contra el Risco, de las Palmas. Fue una final muy apurada, en la que ganamos 2-1. Era un día muy lluvioso, y eso creo que nos benefició porque las canarias no estaban acostumbradas. De hecho, yo siempre tengo en mente una jugada de esa final, una oportunidad cantada de gol de las canarias. Yo jugaba de lateral izquierdo y la canaria me rompió, salió Geli, la rompió, salió la portera, la regateó y tiró a gol, con la suerte de que el balón se paró justo en la línea de meta y pudo llegar Tere para sacarla. Pero fue eso, una oportunidad claro que no se convirtió en gol gracias a las condiciones meteorológicas. El Karbo, ¿un equipo olvidado? Aquí hay mucha gente que se acuerda del Karbo, de la época final en la que el Deportivo absorbió al equipo y se jugaron algunos partidos en Riazor. Aquellos partidos tenían más gente que, lamentablemente, ahora cuando juegan las chicas de Depor. La grada de tribuna estaba siempre llena cuando jugábamos. Así que, ¿olvidado? No lo creo, pero sí que igual merecería un reconocimiento. Recibió un homenaje por parte de la Revista de Futbol Femenino, pero creo que desde Coruña deberían reconocer de alguna forma desde la Federación Gallega o la Copa Diputaciones a alguna jugadora, o al entrenador, porque marcamos época.
Pili Neira con la indumentaria del Karbo

¿Os esperabais los buenos resultados y éxitos que logró el Karbo?

La primera sorpresa nuestra fue el primer Campeonato de España, la primera Copa de la Reina que ganamos en Tarragona. Fue una sorpresa incluso para nosotras. No lo esperábamos, pero a medida que íbamos disputando los partidos veíamos que era posible. Y después, los siguientes años sí, porque la verdad es que éramos superiores al resto.

Hablando de esa primera Copa de la Reina, ¿con qué expectativa llegasteis a la final?

Me acuerdo perfectamente de aquella final, que era contra el Risco, de las Palmas. Fue una final muy apurada, en la que ganamos 2-1. Era un día muy lluvioso, y eso creo que nos benefició porque las canarias no estaban acostumbradas. De hecho, yo siempre tengo en mente una jugada de esa final, una oportunidad cantada de gol de las canarias. Yo jugaba de lateral izquierdo y la canaria me rompió, salió Geli, la rompió, salió la portera, la regateó y tiró a gol, con la suerte de que el balón se paró justo en la línea de meta y pudo llegar Tere para sacarla. Pero fue eso, una oportunidad claro que no se convirtió en gol gracias a las condiciones meteorológicas.

El Karbo, ¿un equipo olvidado?

Aquí hay mucha gente que se acuerda del Karbo, de la época final en la que el Deportivo absorbió al equipo y se jugaron algunos partidos en Riazor. Aquellos partidos tenían más gente que, lamentablemente, ahora cuando juegan las chicas de Depor. La grada de tribuna estaba siempre llena cuando jugábamos. Así que, ¿olvidado? No lo creo, pero sí que igual merecería un reconocimiento. Recibió un homenaje por parte de la Revista de Futbol Femenino, pero creo que desde Coruña deberían reconocer de alguna forma desde la Federación Gallega o la Copa Diputaciones a alguna jugadora, o al entrenador, porque marcamos época.

¿Por qué fútbol?

Desde pequeñita siempre jugaba al fútbol. Me acuerdo de que en Reyes me regalaban siempre la típica muñeca y yo quería un balón. Tuve la suerte de que mis padres siempre me apoyaron, porque en aquella época, en torno al año 70, las cosas eran diferentes. Yo admiro mucho a mi madre, que le llegaban a decir comentarios como “tu hija tenía que haber salido hombre”. Había incluso gente que me llamaba Manolito porque en vez de querer jugar a las muñecas o a las cocinitas como las demás niñas, yo siempre jugaba al fútbol. Es más, cuando hice la comunión yo me sentía súper afortunada porque me regalaron un traje de fútbol. Siempre me contaban en casa que yo no dejaba de llorar porque lo único que quería era sacarme el vestido de comunión y ponerme la equipación. Mi vinculación al fútbol fue desde siempre.

¿Por qué decidiste dejar el Karbo y jugar en el Maravillas?

Yo practicaba fútbol y balonmano, entonces llegó un momento en el que se hizo más difícil compaginarlos. En balonmano siempre jugamos en la liga estatal, lo que exigía unos entrenamientos más continuos, y aunque no me coincidían y siempre eran compatibles, llegó un momento en el que el fútbol empezó a exigir también otro tipo de entrenamientos y me fue imposible jugar en ambos. Entonces tuve que decidirme, y como me gustaban ambos deportes y no quería dejar de jugar a ninguno de ellos, aprovechando que se estaban creando varios equipos pasé a jugar en el Maravillas, más como una afición.

¿Cuál fue el título que más disfrutaste?

El título que más disfruté quizás fue ya como seleccionadora: el primer Campeonato de España de fútbol playa que se jugaba en Cataluña. Fue un campeonato que perdimos contra Murcia por 3-1. A falta de un minuto metimos un gol, y cuando quedaban apenas 15 segundos nos pitaron un penalti a favor que fallamos. Aun así, le tengo un especial cariño a ese recuerdo, por lo bien que lo pasamos y lo que disfrutaron las chicas.

Eres una de las primeras cuatro mujeres que se sacaron el título de entrenadora, ¿qué fue lo que te llevó a dar el salto del terreno de juego al banquillo?

Soy una persona que me gusta marcarme retos difíciles. Salió el anuncio de que a las mujeres nos permitían entrar en un mundo que hasta entonces era sólo de hombres. Yo lo hablé con mi padre porque era un tema económico alto y como siempre me apoyaron, pude matricularme y hacer el curso. Pero yo creo que fue un poco como: “¿Nos abren este camino? Pues allá voy”. De entrada, lo hice por eso, luego le fui cogiendo cariño al entrenar, pero en el momento no fui consciente.

Y en ese nuevo reto para ti, ¿encontraste dificultades por el hecho de ser mujer?

Aquel curso lo hicimos cuatro mujeres en la delegación coruñesa. Estábamos Manola, Tere, Inma y yo, y el apoyo fue total. Incluso, me acuerdo de que en el examen práctico me tocó hacer un entrenamiento y Luis Vara me dijo que lo eligiera para hacer la prueba y me fue guiando todo el calentamiento.

Como entrenadora, has llegado a ser seleccionadora de la Selección Gallega de fútbol, ¿cómo fue para ti el momento en el que te lo anunciaron?

Fue un orgullo tremendo. Yo ya había formado parte de la Selección Gallega como futbolista y había ganado un campeonato de España con ella. Después fue el momento en el que la selección tuvo un parón y que cuando la retomaran decidieran contar conmigo como seleccionadora fue todo un honor. Se me ofreció ese reto y decidí afrontarlo.

Primera selección gallega de la historia con Pili Neira en sus filas.

Y de estas dos facetas futbolísticas, ¿con qué te quedarías? ¿futbolista o entrenadora?

Yo ahora mismo estoy desarrollando un proyecto precioso en el penal de Teixeiro de forma altruista como entrenadora de los internos. Es un proyecto que comencé hace tres años en el que el equipo es el único en España que juega una liga regular. Eso sí, jugamos siempre en casa porque no se les permite salir. Y este proyecto ahora mismo no lo cambio por nada, y si me dan a elegir me quedo con lo que estoy haciendo ahora en Teixeiro. Es increíble ver lo fácil que es, con muy poquito, hacer feliz a alguna gente. Que han cometido un delito, lo sé, pero yo soy de las personas que creen en una segunda oportunidad. Yo la verdad que estoy encantada con ellos y no lo cambio por nada.

¿Fútbol o balonmano?

Me quedo con los dos. El fútbol me aportó mucho, pero con balonmano estuve compitiendo 19 temporadas seguidas en segunda estatal. En balonmano éramos una familia. Aunque ahora mismo está parado, sigo siendo presidenta del Balonmano Coruña. El club está ahí pero no está compitiendo. Vamos a intentar volver a sacarlo adelante. Y aunque el fútbol me ha aportado mucho, para mí, la gente del balonmano es mi familia.

¿Proyectos de futuro?

Ahora mismo estoy en un momento en el que no sé si seré capaz de seguir con el proyecto del penal por el tema de los horarios. Hasta hace tres meses era concejala del ayuntamiento y los martes podía ir a entrenar de tres a cinco, ahora, cuando comience septiembre no sé qué horario tendré. De todos modos, voy a hacer todo lo posible por seguir entrenando allí. Además, mi objetivo es sacar también en el penal un equipo femenino. El día que vea a las chicas de Teixeiro también entrenar, creo que me voy a sentir ya totalmente realizada.

¿Cómo ves la situación del fútbol femenino actual? ¿Crees que este auge inminente favorecerá a clubes y jugadoras?

Yo creo que hubo un antes y un después del Mundial de Francia de este año. El fútbol femenino ya despejó y ha llegado para quedarse. Aunque también creo que se está intentando ir muy rápido. No puede ser que desde la Federación exijan a los clubes tener filiales cuando aún hay muchos equipos que aún se están formando y no hay chicas suficientes para jugar a ese nivel. Por otra parte, creo que el fútbol español está subiendo de nivel con la llegada de jugadoras internacionales. Se va a formar una liga fuerte.

Y hablando de la Liga española. Una de las grandes polémicas de este verano ha sido la obtención de los derechos federativos del Tacón por parte del Real Madrid, ¿crees que la llegada de un equipo con el calibre del Real Madrid favorecerá la Primera Iberdrola?

Yo vi el partido del Tacón en el Carranza y me encantaron. Es cierto que hay una gran apuesta económica por detrás y se están trayendo a numerosas jugadoras internacionales. Y creo que en parte es bueno, porque va a dar más dinero a nuestra liga. Además, aunque desde mi punto de vista sea lamentable, la gente va a ver jugar a equipos no porque conozca su estructura o jugadoras, sino por el nombre del club. Y estoy segura de que eso, por ejemplo, aquí en Coruña, lo veremos. Cuando vengan equipos como el Barça o el Tacón si finalmente acaba llamándose Madrid, habrá el triple de personas en el estadio.

Y en cuanto al Deportivo Abanca. Primer equipo gallego en competir en la Primera Iberdrola, ¿lo ves preparado para afrontar el reto de jugar en la máxima categoría? ¿Te gusta su proyecto?

Creo que le va a costar. Ojalá no sea así, pero yo creo que el objetivo del Dépor va a ser mantenerse en la categoría. Vi el otro día una diferencia abismal entre ellas y el Granadilla. Pero es normal, es un salto tremendo de una categoría a otra. Vienen de una liga en la que ganaban los partidos sin despeinarse y van a tener que adaptarse a primera, que tiene muchas más exigencias.

Después de 30 años, Marca ha incluido al fútbol femenino en su Guía de la Liga, ¿otro avance más hacia la igualdad en el fútbol?

Totalmente. De todas formas, en Marca está David Menayo que lleva muchos años apostando por el deporte femenino. Pero a veces no es el hecho de que un periodista quiera apostar por el deporte femenino, sino que el medio de comunicación te lo permita. Y los medios no son tontos, y saben que ahora mismo el deporte femenino es una apuesta de futuro.

 

Autora: Inés Martínez Lorenzo

Fotografías: Pili Neira

 

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