Entrevista a Anna Torrodà: «Mi presente y mi futuro están en España»

Una de los jóvenes valores del fútbol español que, además, y a pesar de su juventud, ya sabe lo que es competir a nivel internacional logrando un entorchado internacional a nivel mundial. Por sus venas corre esa sangre de una jugadora de corazón que combina un gran trabajo defensivo con una innata calidad técnica que atesora en sus botas y que debe de llevarla a ser en un futuro muy próximo uno de los puntales sobre los que sustentarse la selección española que tiene en ella uno de sus valores más pujantes.

Se inició en el fútbol merced a la incitación de sus padres y es de esos cada vez más conocidos casos en que ha estado en los dos grandes equipos de Barcelona. Inició su andadura primero en el Espanyol, acabó recalando en el Barcelona y ante lo que intuía una falta de oportunidades en la Liga Iberdrola, volvió al equipo vecino para despuntar ya desde el año pasado en el club perico donde son conscientes que tienen un diamante que deben de cuidar.

 

Nacida con el cambio de siglo y además con el conocido “Efecto 2000”. ¿Cuáles son tus inicios en el fútbol?

Iba a la escuela del barrio y mis padres me preguntaron que si me quería apuntar a la actividad extraescolar de fútbol toda vez que me veían que siempre estaba en el parque jugando al balón. Estuve allí de los 5 años hasta los 8-9 años y entonces pedí jugar con niñas porque no me sentía cómoda jugando con niños, no por los de mi equipo, sino por los niños de los equipos contra los que jugábamos”.

Eres de esas jugadoras privilegiadas que ha podido estar en los dos grandes equipos de la Ciutat Comtal. ¿Cómo es el paso por ambos equipos? ¿Existe alguna rencilla a nivel del fútbol femenino del derbi o la rivalidad entre ambos conjuntos?

Había un amigo en el barrio, Toni Vilches que jugaba en el Espanyol y me llevó allí a hacer pruebas y entonces estuve allí hasta los 13 que me fichó el Barça donde estuve hasta los 18. A los 17 hacía algún entreno con el primer equipo y aunque me ofrecieron subir al primer equipo la temporada siguiente, creía que en el Barcelona a pesar de formar parte de la plantilla del primer equipo no tendría un papel destacado en el equipo, y fue entonces cuando decidí llamar al Espanyol porque creía que allí podría disfrutar de muchas más oportunidades para entrar en el equipo y tener un rol importante. Llamé yo al Espanyol, donde ya estuve y me conocían porque quizás en ese momento y a pesar de ser internacional el fútbol femenino no tenía la relevancia de este último año y por tanto no te conocían tanto como quizás sí sucede en este momento. El Espanyol quiso hacer esta apuesta por mí y este mi segundo año en el Espanyol y estoy muy contenta”.

Al ser femenino de todas formas al no haber dinero de por medio, y ya había la experiencia de jugadoras antes que yo como Berta Pujadas o las hermanas Garrote, el cambio entre los dos grandes equipos de la ciudad no tiene repercusión entre ambas entidades. Yo no noté nada especial ni nadie me ha referido nada al respecto”.

¿Cómo han sido tus dos temporadas en el Espanyol?

El año pasado con Bacardit al principio no entraba en el equipo y poco a poco fui cogiendo más confianza en mí misma y me fui ganando la confianza del entrenador y empecé a jugar más. Con la llegada de Jaspe al final de temporada, lo jugué todo porque él confiaba mucho en mí, y de hecho esta temporada mientras estuvo dirigiendo al equipo lo jugué todo. Con la llegada de Jordi Ferrón quizás no estaba del todo bien en ese momento y él siempre nos dice que juega quien entrena mejor y lo merece más y quizás había otras entrenando mejor que yo y optaba por ponerlas a ellas”.

¿Cómo se produce esa mejora en la confianza en una misma?

La verdad es que el año pasado era mi primera experiencia en la Liga Iberdrola y quizás me costó más adaptarme al inicio, no tenía mucha experiencia, y al inicio estuve más floja. Quizás también ayudó un poco la experiencia a nivel internacional con la selección porque la liga española aún es muy física y cuando competíamos con la selección nos encontrábamos con equipos bastante físicos que te exigían mucho en ese aspecto”.

¿Cómo se gestiona tener tanto bagaje internacional a tan temprana edad?

A mí me gusta mucho porque aparte de ir a otros países, juegas a fútbol a nivel internacional que es toda una experiencia, y aunque no te da tiempo a ver muchas cosas, estar en otro país está muy bien. El único pero es a nivel de estudios que te pierdes muchas horas de clase y luego en según qué carrera o asignaturas lo notas mucho porque a veces te das cuenta que el no haber estado presente en las clases no te permite seguir el curso a un nivel adecuado. Por ejemplo, en el Mundial me perdí casi mes y medio de 1º de Bachillerato. De todas formas y a pesar de ello es una gran experiencia que vale mucho la pena y que repetiría las veces que hiciera falta. Viajar y jugar a fútbol es lo mejor que se puede pedir”.

Una vez adquirida esa experiencia internacional, ¿te ves jugando en el extranjero?

Ahora mismo no, no me veo en el extranjero, me gusta mucho vivir aquí. Quizás algún día, pero ahora mismo ni me lo imagino. Quizás cuando tenga más experiencia me lo podría plantear, pero en estos momentos no lo contemplo. Ahora mismo veo mi futuro inmediato en la Liga Iberdrola que es donde veo que tengo mi presente y mi futuro. Aunque nadie sabe su futuro, solo puedo hablar de mi presente”.

¿Cómo se vive internamente a nivel de vestuario los cambios de entrenadores?

Somos un equipo muy unido que se sobrepone a todo, incluso a estos cambios de entrenador de estas dos últimas temporadas. Cuando van mal las cosas además no puedes echar a toda la plantilla, y se acaba prescindiendo del entrenador porque es lo más fácil. Cuando hay un cambio de entrenador es obvio que es porque las cosas van mal y algo no funciona. Si que el año pasado tuvimos mucha suerte que con Jaspe fue brutal y son los mejores momentos que he vivido en el Espanyol, ganar al Levante y al Athletic, fue un subidón y acabamos súper bien”.

Este año la pretemporada no fue la deseada y el único partido disputado que tuvimos fue el jugado en tierras italianas contra el Inter, se notó mucho y después el cambio de entrenador se vive como se puede, sabiendo que todo lo que venga será para ayudar al equipo pero que es porque algo no funciona. Pero tenemos la suerte que somos un equipo súper unido que nos llevamos muy bien entre todas y entonces quieras o no todo ayuda”.

El fútbol es muy mental y empezamos mal y no conseguimos salir del bucle en el que entramos y seguimos. Este año quizás es en el que menos he aprendido a nivel futbolístico, pero sí que puedo asegurar que a nivel mental estoy aprendiendo muchísimo porque es horrible vivir una situación como la que estamos atravesando, te produce un colapso mental todos los días y es como que no entiendes la situación. Lo bueno que tiene el fútbol es que pierdes el fin de semana, pero el lunes se te presenta delante una semana entera en la que intentar volver a ganar. Y ves que te dices este fin de semana sí, pero cuando no consigues la victoria como que te vuelves a venir abajo. Por suerte tenemos un psicólogo que considero imprescindible en el mundo del fútbol y que nos ayuda mucho en estas situaciones”.

¿Crees que se volverá a la competición esta temporada? ¿Cómo ves el futuro del Espanyol en caso de volver a la competición?

Yo particularmente creo que no se volverá a reanudar la competición esta temporada, al menos no en el femenino, aunque lo veo más factible en el masculino”.

Quedan puntos por jugar y por tanto todo es posible, si se suma la gran mayoría de puntos y nosotras no dejaremos de creer”.

¿Puede haber favorecido al equipo este parón por el Covid19, como si fuera una nueva pretemporada?

Quizás sí que puede favorecernos, a nivel psicológico a las jugadoras nos puede haber ayudado a desconectar, aunque depende de cada una como lo afronte porque, por ejemplo, yo ya tengo necesidad de poder salir a los entrenos con el equipo”.

A nivel de selección…

Tengo el sueño de poder jugar en la selección absoluta, aunque de momento con que me convocaran estaría más que satisfecha, más teniendo en cuenta que en España hay muchas y muy grandes jugadoras y soy consciente de la dificultad de todo ello. Además, el Mundial Sub20 ha quedado anulado con lo que de momento confío en poder estar en las convocatorias de las categorías inferiores y poder disputar algún europeo o campeonato mundial”.

¿Cómo es debutar en Liga Iberdrola en una edad tan temprana?

Cogí el ejemplo de Ona, Aleixandri, Berta, que jugaban conmigo en el Barça y que justo antes que yo también escogieron la aventura de debutar en Liga Iberdrola y la suerte que tuve en el Espanyol es que estaban Berta, Julve, Ainhoa Marín y Llompart que son jugadoras jóvenes que nos conocemos de hace tiempo, y el vestuario fue muy acogedor conmigo. Quizás ahora no se da tanto porque la Reto Iberdrola dan para mucho, quizás antes en Nacional estábamos Espanyol, Barça, Seagull y poco más, pero ahora con la reestructuración puedes jugar también contra los filiales del Atlético de Madrid, del Athletic de Bilbao, y entonces esta liga ya es muy competitiva y puedo aprender mucho”.

¿Qué piensas respecto de la existencia de ligas diferentes entre masculina y femenina?, ¿o quizás es mejor competir con niños hasta que se pueda?

Quizás ahora sea un poco diferente, pero yo recuerdo que cuando iba a la escuela era la única chica que jugaba al fútbol, los niños se reían de mí y lo pasaba mal, mis compañeros muy bien conmigo, pero yo me veía más floja físicamente que ellos y quizás por eso me enfadaba y me daba rabia, y me sucedía más a nivel de contrarios que no de los compañeros que como he dicho me ayudaban en todo. Ahora está todo más normalizado y se ven más niñas y más chicas jugando al futbol, pero en aquella época no lo viví así. No obstante, sí que es cierto que cuando has jugado con niños sí se nota porque eres más fuerte físicamente. Ahora por ejemplo las pequeñas del Barça están jugando en una liga de niños con lo que ello las puede favorecer para más adelante. Cuando eres pequeña creo que puede estar muy bien, pero a medida que vas creciendo la diferencia física se acentúa y se nota mucho”.

¿Cómo ves el presente y el futuro del fútbol femenino?

Yo creo que cada vez va a más, además todo el mundo lo dice. Se debe de invertir más para recoger más frutos. El tema del convenio ya fue un paso adelante y aunque poco a poco hay que ir a más”.

Yo quiero jugar a fútbol, pero también que se respeten mis derechos como jugadora y sobre todo proteger a las generaciones que suben más jóvenes y la huelga por el tema del convenio del fútbol femenino fue algo necesario para que se cogiera un impulso, aunque hay algunos aspectos que seguramente se podrían haber hecho mejor”.

¿Qué les dirías a las niñas a las que les surge el interés por el fútbol?

Si quieren apuntarse a alguna copa a jugar a fútbol y que si ven que les gusta y es lo suyo que luchen por llegar lo más arriba posible, y que si alguna vez se ríen de ellas como me pasó a mí que intenten desquitarse ganándoles”.

La expulsión del año pasado. ¿Cómo se vive esa situación?

Me sorprendió mucho porque en toda la temporada no me habían sacado ni una sola tarjeta y soy una jugadora muy limpia, pero recuerdo que estaba muy rabiosa porque estuvieron dándome patadas durante todo el partido, de esas patadas que casi no se ven y me quejaba y al final empujé a la compañera del equipo contrario y pensé que me iba a sacar la tarjeta amarilla. Pero vino Eli hacia mí y me dijo, “no, no que te va a expulsar”. Y vi que me sacó la tarjeta roja y fue en ese momento cuando reflexioné y pensé, pues quizás sí que lo he hecho mal y he reaccionado muy mal, y no me lo acababa de creer y me saltaron las lágrimas porque quizás sí me la merecía. Mis padres me dijeron que no había actuado correctamente y quizás debería de haber reaccionado diferente. Dudo que vuelva a vivir una situación igual porque sentí mucha vergüenza de ello, y además salió en el resumen del partido en la tele del club”.

¿Cómo ves la profesionalización del fútbol femenino?

Yo creo que es muy favorable que, por ejemplo, en el Espanyol tenemos un equipo muy profesional, incluso ya el año pasado sin entrenar por las mañanas. Raúl Fernández y Sara Mérida son súper profesionales y nos hacen más fáciles las cosas. Entrenar por las mañanas ayuda más a poder compaginar las cosas y lo veo todo favorable. Quizás sí que es cierto que por suerte hay cosas del fútbol femenino que se siguen manteniendo al margen y que no equiparan al masculino ni se dejan intoxicar por algunas cosas malas que puede tener aquel como un exceso de pensar solo en el dinero o del hermetismo de algunos jugadores o clubes”.

¿Cómo se compaginan los estudios con algo que quiere ser tu profesión?

Creo que este año me marqué unos objetivos a nivel de estudios demasiado altos y me matriculé en todas las asignaturas y no es recomendable porque voy muy agobiada. Además, hemos de ser realistas que aún hoy en día en el futbol femenino no te puedes dedicar solo a jugar a fútbol, y que el dinero que ganemos ahora no nos servirá para vivir y tendremos que hacer algo más una vez acabe el fútbol y de ahí la importancia de los estudios, de poder tener una carrera, un grado o lo que sea para después poder dedicarte a ello, tenga o no que ver con el deporte, y se debe de seguir estudiando siempre. El mismo consejo para los chicos”.

¿Cómo se viven los cambios de estadio? Pasáis el año pasado de jugar en un campo abierto, a la experiencia en el RCD Estadium de Cornellà, el estadio de la Dani Jarque de esta temporada y los últimos partidos en un annexo de la Ciutat Esportiva.

La experiencia en Cornellá fue brutal, recuerdo en el descanso estar agobiada porque estaba casi más tiempo mirando al público que al partido, estaba tan poco acostumbrada que te quedas mirando a la grada, te quedas alucinando y fue una experiencia inolvidable de la que se cumplió un año, el 22 de abril, para que veas que ni se me olvida la fecha. Vino mucha gente a animarnos y después del partido nos quedamos allí con la gente y fue genial”.

Respecto los cambios de campo lo que pasa es que muchos equipos juegan en campo artificial con lo que a nosotras no nos afecta el cambio de tipo de césped. A mí personalmente me gusta más jugar en césped natural y me gusta jugar en el estadio que tenemos en la Dani Jarque porque sientes más el calor del público y la gente además está mejor sentada”.

¿Cómo vives el confinamiento?

Bien nos van pasando rutinas de trabajo que tenemos que ir haciendo y una vez realizadas enviarlas, aunque he de reconocer que estoy cansada de no poder salir a entrenar con las compañeras. El lado positivo es a nivel de estudios porque tengo más tiempo para organizarme y dedicar aquellas horas de estudio que por diferentes compromisos relacionados con el fútbol que no me permiten dedicar tantas horas como les estoy dedicando en estos momentos”.

Además, se acerca el verano y aunque es cierto que llevo unos cuantos años sin poder disfrutar de vacaciones espero que podamos solucionar este confinamiento para entonces. Caso de tener que jugar en verano, llevo tres años seguidos con la selección y como mucho he tenido una semana y aunque prefiera competir en un europeo o un mundial antes que tener más vacaciones, quizás este año podría ser diferente, aunque me adaptaría a tener que competir en ese período si así se determinara. De todas formas, veo más peligro a que pueda haber lesiones que a lo que se está diciendo del tema del calor, o al menos a mí no me preocupa. Estamos haciendo las rutinas que nos mandan y por mi edad que soy joven no veo que el tema de lesiones pueda ser un peligro real una vez podamos adaptarnos de nuevo a la rutina a los terrenos de juego”.

 

Autor: Enric Solé Altarriba

Fotografías: Jordi Vinuesa

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