Entrevista a Adriana Martín, una vida dedicada al fútbol

Reinas del balón tiene el placer de poder entrevistar a una gran futbolista como es Adriana Martin, actual jugadora del Málaga CF.

Posee un gran historial futbolístico con el privilegio de haber jugado en ligas como la española, la estadounidense y la inglesa y obteniendo títulos como la liga estadounidense, ligas en España y Copas de la Reina.

Nació en La Puebla de Valverde, en la provincia de Teruel, pero a los cuatro años se trasladó con su familia a la localidad barcelonesa de Vilasar de Mar, empezando a jugar al fútbol con chicos en el equipo local, la UE Vilassar de Mar. A los trece años pasó al FC Barcelona donde jugó en las categorías inferiores menos una temporada que lo hizo con el Sabadell. A continuación, en 2005, fichó por el RCD Espanyol donde jugó cuatro temporadas y consiguió ganar la Copa de la Reina marcando cuatro goles en la final. Rayo Vallecano y CF Pozuelo de Alarcón han disfrutado del juego de esta trotamundos que en 2011 se lanzó a la aventura americana fichando por el Sky Blue FC y luego por el Western New York Flash, con quien ganó la Women’s Premier Soccer League (WPSL), ser la máxima goleadora y elegida la MVP. Tras su paso por el Chelsea y el Atlético de Madrid, regresa a España definitivamente en 2014 para defender los colores del Levante UD y, finalmente, recalar en el Málaga CF tres años después. En este último conjunto hizo historia marcando el gol más rápido de la historia del fútbol español (en tan solo 5 segundos). Su camiseta luce en el museo del club andaluz.

Sin duda, una de las mejores futbolistas españolas de todos los tiempos, a la cual agradecemos que haya concedido a Reinas del balón esta entrevista.

 

¿Cómo y cuándo empezó tu interés por el fútbol?

«Empezó muy pronto. Recuerdo que cuando empecé a caminar, ya tenía balones en casa. Mis padres siempre han sido muy deportistas. A los 4 años nos mudamos a un pueblo de Barcelona y allí mi padre comenzó a jugar en un equipo y yo siempre iba a verlo, y desde la primera vez dije que quería ser como él«.

¿Cuál fue tu sensación al saber que ingresabas en el FC Barcelona con 13 años?

«El Barça me vino a buscar con 10 años, y les dije que no. Que quería seguir jugando con mi equipo de chicos hasta que la ley lo permitiese, que es a los 14, y que entonces si me seguían queriendo, que si que iría. Y así fue. A punto de cumplir los 14 debuté con el Barça y fue algo increíble porque es uno de los mejores clubes del mundo. Me acuerdo de llegar a las instalaciones y quedarme con la boca abierta. Jamás pensé que terminaría fichando por el FC Barcelona«.

¿Cómo viviste tu debut como profesional?

«Fue en el Sabadell. En la temporada 2003. Yo era muy joven y llegaba a un equipo que había ganado la Copa, con jugadoras de mucho nombre (Laura del Río, María José Pérez, Sonia Bermúdez, Priscila Borja…). Iba a aprender de las mejores, y con mucho trabajo terminé ganándome un puesto. Debutar en primera fue un sueño, es lo que siempre había querido«.

Ganaste la Copa de la Reina anotando 4 goles, ¿Cómo viviste ese título?

«Fue de lo más especial. Jugábamos en un gran estadio, y mucha afición del Espanyol se desplazó para vernos. Comenzamos perdiendo y nos entraron las dudas. Pero reaccionamos rápido, y al marcar el empate comenzamos a creer que era posible. Terminamos 5-1 y poder marcar en un estadio como La Romareda 4 goles justo el día que mi abuelo cumplía años, y podérselo dedicar a través de la pantalla (estaban televisando el partido) es algo que jamás olvidaré. Mi padre me trajo una camiseta blanca para que yo le escribiera algo y la enseñara a la tv, pero me venía tan grande que era imposible ponérmela. Así que tuve que acercarme a la cámara y dedicárselo así«.

¿Te pensaste mucho la decisión de irte a una liga como la de Estados Unidos?

«No lo dudé ni un segundo. Es la mejor liga del mundo. Donde están las mejores jugadoras. Las más profesionales. Las más trabajadoras. Y cuando me lo propusieron no tardé en decir que sí. La primera oportunidad que tuve de ir me llegó estando en el Espanyol. Cuando se lo comenté a la directiva todo fueron palabras de apoyo y felicitaciones. Pero cosas de la vida, jugando con la Selección esa temporada me rompí la rodilla. Así que cuando pensé que esa oportunidad ya no llegaría más, después de un partido de Champions con el Rayo, un entrenador americano que estaba de ruta por Europa buscando delantera, se fijo en mi, y al terminar el partido me esperó a la salida de los vestuarios y me dijo si quería ir a su equipo. Esa misma noche le dije que sí. Cumplí un sueño de niña«.

Fuiste la goleadora del torneo, ¿Qué diferencia notaste entre nuestro fútbol y el de allí?

«Es un fútbol mucho más físico. No es tan táctico ni hay tanto orden como aquí. Allí son jugadoras muy fuertes. Marcábamos un gol, lo celebrábamos rápido, y ya íbamos corriendo a sacar de centro otra vez.
Allí con estrellas. La gente les admira, las niñas les idolatran, tienen todas las facilidades e instalaciones para poderse dedicar exclusivamente a jugar. Ni en mis mejores sueños podía imaginar que iba a ser escogida la mejor jugadora de la temporada«.

¿Te adaptaste rápido a las rutinas y el idioma de Estados Unidos?

«Me adapté muy rápido porque las compañeras me ayudaron mucho. Yo llegué un miércoles a EEUU, y como ya habían empezado la temporada, al día siguiente viajábamos para jugar un partido. Fue mi debut soñado. Entré en la segunda parte, minuto 65, en un córner a favor. Me pasaron el balón en el vértice del área, tire sin pensarlo, y marqué.
Las compañeras allí están unidas, miran por el equipo, y se intentan ayudar unas a otras. Yo sentí eso cuando llegué. A pesar de ser de fuera, fui una más desde el primer minuto.
En cuando al inglés, estudié antes de ir. Pero iba con el nivel de la escuela. A base de tener que espabilarme y enterarme de todo fui aprendiendo. Con el tiempo también busque allí una profesora de ingles, y algunas tardes a la semana venía a casa a enseñarme«.

¿Cómo afrontaste tu experiencia en Inglaterra con el Chelsea?

«Fue curioso porque yo no quería ir. Me comprometí con el Atleti que cuando terminase en EEUU volvería con ellos. Y de repente cuando llegué a España y me fui a Motril a pasar los únicos 3 días que tenía de vacaciones esa temporada, me llamó el Chelsea. Al principio les dije que no (llevaba 4 años sin 1 día de vacaciones compaginando ambas ligas), pero me terminaron convenciendo.
Iba con muchas ganas, y muy bien físicamente porque venía de una liga muy exigente. Así que mi tiempo en el Chelsea fue muy positivo. Jugué casi todos los minutos, disfruté de una gran liga también y tuve la suerte de estar en otro gran club«.

¿Tu peor y mejor momento deportivo?

«El mejor… tengo muchos gracias a Dios. Ganar la Liga con el Espanyol y con el Rayo, ganar con el Espanyol las dos Copas de la Reina, debutar con la selección… ¡y el ascenso con el Málaga! Toda esa temporada fue para enmarcar«.
«En cuanto al peor, eso es fácil. Las dos lesiones graves de rodilla, una de ellas casi me aparta del fútbol, aunque de ellas siempre saco lo positivo. Y el descenso con el Málaga. Horrible«.

Llegaste a Málaga y se consiguió el ascenso , ¿Cómo recuerdas ese año?

«¡Increíble! Cada vez que pienso en esa temporada se me dibuja una sonrisa en la cara. Todo era perfecto. El vestuario era una familia, los resultados acompañaban, la afición estaba con nosotras, los medios de comunicación también se volcaron… y el club nos apoyó muchísimo. Venir al Málaga fue lo mejor que hice, y me sentía en casa aun estando a cientos de kilómetros de ella.
Siempre recordaré esa sensación al terminar el partido que nos daba el ascenso. Como cantábamos todas en el campo, y luego en el vestuario, y en el aeropuerto de vuelta a Málaga… aun con lo cansadas que estábamos por el partido, teníamos fuerzas para seguir saltando y gritando de alegría«.

¿Tienes alguna manía antes de cada partido?

«Creo que con la edad he ido “corrigiendo” todas esas manías. Antes tenía más. Ahora creo que la única que tengo es vestirme siempre primero por la pierna izquierda«.

¿Qué mensaje mandarías a las nuevas generaciones?

«Ellas han tenido más suerte que nosotras así que un mensaje claro es que si tienen un sueño, que no dejen de pelear por él. Que no les importe nada, ni lo que diga la gente. Que luchen por conseguir lo que quieren y no abandonen. Lo sueños están para cumplirlos. Todos podemos conseguir lo que nos proponemos con trabajo y sacrificio«.

 

Autor y fotografías:

Ismael Fernández

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