
Nueve minutos que pesaron una mañana entera
El partido entre el Real Oviedo Femenino y el Fundación Albacete se resolvió con un 0-1 que empezó a escribirse demasiado pronto. Cuando El Requexón todavía se desperezaba bajo un cielo frío y claro, el partido ya había quedado marcado. Bastaron nueve minutos para que el fútbol dictara sentencia temprana y convirtiera el resto de la mañana en una persecución constante, densa, casi obstinada, contra un destino que parecía escrito demasiado pronto.
El golpe que llegó antes de tiempo
El encuentro apenas había encontrado su ritmo cuando el Fundación Albacete aprovechó una de sus primeras llegadas para abrir el marcador. Un gol de Mireya en el minuto 9, preciso y silencioso, cayó como una losa inesperada. No hubo margen para la corrección ni para el tanteo: el Real Oviedo se vio obligado a remar desde el inicio, con casi todo el partido aún por delante, pero ya con el peso de la urgencia sobre los hombros.
Ese tanto no solo movió el marcador; cambió el clima emocional del duelo. El fútbol, caprichoso, decidió que aquel instante sería el centro de todo.
El Oviedo empuja, El Requexón acompaña
A partir de ahí, el Real Oviedo empezó a crecer desde la insistencia. Con más corazón que brillo, fue ocupando campo rival, buscando caminos entre líneas, probando desde los costados. No siempre con claridad, pero sí con convicción. Cada avance era un intento de reescribir la historia, de borrar ese minuto maldito que se estiraba como una sombra.
La grada entendió el contexto y respondió. El Requexón empujó sin descanso, convirtiendo la mañana en un ejercicio colectivo de fe. Cada balón dividido se celebraba, cada llegada se vivía como si fuera la última.
Resistencia manchega, oficio y paciencia
El Fundación Albacete, mientras tanto, jugó el partido que el marcador le pedía. Sin prisas, sin alardes. Se ordenó atrás, defendió con inteligencia y supo leer cada momento. No necesitó dominar para sentirse cómodo; le bastó con resistir, con cerrar espacios y con convertir el tiempo en su mejor aliado.
Cada despeje era un suspiro, cada minuto que caía del reloj, una victoria parcial. El fútbol también es eso: saber aguantar.
La segunda mitad mantuvo el mismo pulso. El Oviedo lo intentó hasta el final, pero el gol no llegó. El pitido definitivo confirmó lo que se había gestado demasiado pronto: una victoria mínima, pero enorme, para el Fundación Albacete.
Para las visitantes, el 0-1 fue eficacia y carácter. Para el Real Oviedo, una derrota que duele porque enseña. Porque en esta categoría, un instante basta para ocupar noventa minutos enteros.
Ficha técnica
Real Oviedo: Laura Martínez, Gines (Cristina, 66´), Eva Diez, Marina, Sheila (Sordo, 80´), Férez (Lombardero, 59´), Stephannie, Laura Gutiérrez, Mbappe (De Teresa,66´), Natividad (Rico, 80´), Amoh.
Entrenadora: Andres Suárez
CD Alba Fundación Femenino: Adriana, Victoria, Boyero, Leire, Celia (Tome, 61´), San Nicolás, Laura Ortega (Irene,75´), Dana (Adriana,75´), Lara Sierra (Soriano,71´), Marina y Mireya.
Entrenadora: Virginia García
Goles: 0-1 Mireya (9´)
Tarjetas amarillas: Mbappe (74´), Virginia (74´), San Nicolás (76´), Adriana (77´)
Árbitra: Verónica González
Asistentes: Beatriz Mª Torres y Helen Jhuliana Portocarrero
Estadio: El Requexón
Espectadores: 3.000
Autora: Cristina Molina
Fotografía: Fundación Albacete





