Cova, así no

Cova

El Club Deportivo Covadonga es, en los últimos años, uno de las entidades referencia en el Principado de Asturias. Con cientos de niños en su categorías inferiores y un primer equipo que la pasada campaña jugó en Segunda División «B». Muy diferente es la gestión de su equipo femenino, que en los últimos días ha generado indignación en el fútbol asturiano.

 

2018: El inicio y las promesas que nunca llegaron

Hace casi cuatro años, el Club Deportivo Covadonga decidió crear una sección femenina en el club, que empezaría a competir en categoría regional. El proyecto, ambicioso, arrancó con una reunión con las que serían las futbolístas, donde la primera «promesa» fue que el equipo femenino se equipararía al masculino.

Según fuentes con las que ha podido contactar este medio, esa equiparación y esa igualdad jamás llegó. Al contrario, cada vez unas condiciones peores: Horarios y equipamiento desfavorable, poca o nula visibilidad en redes sociales…

 

2021: Un auténtico calvario

Un cúmulo de despropósitos es lo que se está viviendo en el cuadro ovetense. Las futbolistas, en un comunicado, exponen los siguientes puntos, trabas, problemas y, en algunos casos malas artes de las que ha dispuesto el club:

  • Al inicio de la temporada, se exige a todas las jugadoras el pago de una cuota mensual de 20 euros. Dicha cuota, según la junta directiva, se pagaría para, a cambio, recibir ropa y material nuevo.
  • La ropa y material que reciben las futbolistas es del club, de otras temporadas ya pasadas y sin tallar, con tallas aleatorias.
  • Pese a que todas las futbolistas son mayores de catorce años, se incluye al Cova Femenino dentro del fútbol base en el organigrama del club.
  • Sus homólogos dentro del club, pero masculino, disponen de la misma ropa pero, con una salvedad, no tienen que pagar ningún tipo de cuota.

 

Las futbolistas, sin vestuario, a la grada

El sinsentido no terminaba ahí, ya que al inicio de temporada, el club le niega al femenino el uso de los vestuarios. La entidad se escuda en protocolo Covid19 (no vigente en ese momento), pero, los equipos masculinos sí usaban los vestuarios. Con todo esto, las chicas debían cambiarse y dejar sus pertenencias en la grada. Vergüenza.

 

Plante de las futbolistas, y reacción del club

Después de todo esto, y como es lógico, las futbolistas deciden dejar de abonar esa cuota mensual. El presidente, al recibir la noticia, interrumpe, según las portavoces del equipo, el entrenamiento de malas maneras, exigiendo el pago de la cuota y advirtiendo a las futbolistas que, de no ser efectivo, borrará al equipo de la liga.

Como respuesta a esto, la plantilla envía un comunicado a la Real Federación Asturiana de Fútbol y, además, se ponen en contacto con el Ayuntamiento de Oviedo, la concejala de deportes y y la Directora General de Deportes. Esta última fue la única de la cual obtuvieron respuesta.

 

El club niega la posibilidad de entrenar a las jugadoras

El quince de diciembre, el club niega a las futbolistas llevar a cabo su entreno. Las chicas permanencen en la grada, esperando un comunicado por escrito. Mientras, el resto de equipos del Club Deportivo Covadonga entrena con normalidad.

Al día siguiente, dieciséis de diciembre, el club comunica la suspensión de entrenamientos a partir de ese momento. Tras lo que las futbolistas acuden a los medios de comunicación asturianos y, Ana Taboada, concejala del Ayuntamiento de Oviedo, les muestra públicamente su apoyo. Las jugadoras, a través de una rueda de prensa explican su situación, la cual es respondida por el presidente de la entidad en una entrevista donde, según las portavoces del vestuario, el máximo dirigente faltó a la verdad.

 

Despido del cuerpo técnico y expulsión de las capitanas

El veintiocho de diciembre, como si de una inocentada se tratase, el presidente del club despide a Jessica García y Olaya González, entrenadoras del equipo femenino. En su lugar, el club nombra a Ricardo Onís, miembro de la directiva, como primer entrenador. No terminan ahí los despidos, si no que Celia Álvarez, futbolista del primer equipo femenino, es destituída de su labor como segunda entrenadora de los equipos infantiles y alevines.

El dieciséis de enero de ya este año 2022, tuvo lugar el primer partido de liga tras el despido del cuerpo técnico y, según las futbolistas, el entrenador no dirigió en ningún momento del choque al equipo, si no que se quedó en el banquillo mirando su teléfono móvil.

Fuentes del vestuario aseguran que, justo antes del partido, el propio entrenador provoca una mala reacción en una de las jugadoras, la cual da un golpe a una pared de cartón-piedra y esta se rompe. El club expulsa fulminantemente a la jugadora alegando mala conducta. Esto no termina aquí, si no que un día después, el propio club expulsa de la entidad a las dos capitanas del equipo, alegando unos insultos hacia el club que ambas niegan rotundamente.

La penúltima hoja de este libro se escribió hace dos días, pero esta fue positiva, ya que pese a todo lo contado recientemente, el Club Deportivo Covadonga femenino ganó su partido a domicilio en Llanes. Victoria que dedicaron con un vídeo en redes sociales a sus compañeras expulsadas.

 

Con todo esto, esperemos que las cosas vuelvas a lo que deben, la normalidad, y sigamos promocionando y creyendo en un fútbol femenino que sigue imparable hacia adelante pero que, con situaciones como esta, lo tiene, a veces, demasiado complicado.

 

Autor: Carlos Álvarez

Fotomontaje: Luis Fernando Ramos

 

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