La Reina de la Copa

Hay historias que llegan al alma, momentos que dejan una huella indeleble en el corazón de las personas. Eso mismo sucede con lo que le ocurrió a Cristina García, una enfermera malagueña.

Nuestra protagonista sufrió en sus propias carnes la terrible enfermedad que está asolando el planeta, el Covid-19 o coronavirus. Podría ser una de tantas personas afectadas por esta lacra, pero su caso es especial. Cristina quedó ocho días en coma inducido, al borde de la muerte y con una vida en su interior, pues estaba embarazada. Ella debía vivir para poder dar a luz a la criatura que engendraba en su ser. Finalmente, los médicos consiguieron salvarla, a ella y a su bebe, Daniela, quien nació prematuramente pero que hoy es la huella palpable de que la vida puede más que la muerte, de que, más allá de los momentos amargos que nos hace sufrir esta enfermedad es más poderosa la esperanza y que nunca hay que rendirse, hay que luchar, luchar hasta morir, porque solo así podemos evitar fenecer.

Hace casi un año de aquello y Daniela solo llevaba 27 semanas en el interior de su madre, quien comenzó a tener problemas respiratorios severos. A consecuencia de esto la ingresaron en el Hospital Materno-Infantil de Málaga. El 15 de marzo de 2020, a Cristina le practicaron una cesárea para que la pequeña Daniela pudiera sobrevivir. La pequeña vino al mundo con poco más de un kilo de peso. Cuando días más tarde Cristina abrió los ojos, recibió la noticia del nacimiento de su primera hija y la conoció mediante vídeos que le mandaba su marido y el resto de su familia. Todo parecía superado felizmente, pero el cuerpo de Cristina estaba completamente destrozado, las secuelas eran importantes e incluso tuvo que volver a aprender a andar. Ella quería conocer a su hija sin necesidad de una silla de ruedas ni un andador, y ese fue su primer desafío y el motor para conocer a su primogénita, la cual le dio fuerzas para conseguir restablecerse. Fue la motivación de Cristina

Por eso, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha querido reconocer, de esta manera, la fuerza de tantas personas que están pasando por una situación difícil y que están superando con su tesón y su lucha esta enfermedad, dando un halo de esperanza a todos. También pretende ser un homenaje a todos aquellos que han fallecido desde el comienzo de la pandemia y a sus familias.

Hoy, cuando finalice el encuentro entre el FC Barcelona y el EDF Logroño, será Cristina García Fernández quien entregue el trofeo de campeonas al equipo que gane la trigésimo octava final copera. Será la Reina de la Copa.

Vídeo gentileza de la RFEF

 

 

Autor: Luis Fernando Ramos

Fotografía: RFEF

 

Artículos relacionados