Francia a la final de la Eurocopa Sub 19

Semifinal disputada en Paisley (Escocia), en el Saint Mirren Park, en una tarde noche nublada y en el que se enfrentaba la selección dirigida por Pedro López frente a la selección francesa para buscar un sitio en la final del campeonato de Europa sub 19 en la que ya esperaba Alemania, que horas antes había superado a Holanda en la otra semifinal del torneo por un engañoso 3 a 1.

La vigente campeona esperaba conseguir llegar a su sexta final consecutiva, en una muestra más del dominio español esta última década en esta competición, si bien enfrente tenía a un Francia que había superado con solvencia su grupo como campeona con dos victorias y un empate, y que buscaba su tercera final en cuatro años con el seleccionador Gilles Eyquem al frente. En un enfrentamiento entre ambos conjuntos en Perth, en octubre, ninguna de las dos había podido superar a su contrincante con un empate sin goles al final del encuentro.

Pedro López introdujo algunos cambios en su once respecto al que había empatado contra Alemania en el último partido de grupo. Cierto es que tanto Ana Torrodá, como Olga Carmona eran jugadoras habitualmente utilizadas por el seleccionador, si bien en la semifinal se habían ganado su presencia en el once inicial.

En el primer tiempo ambos conjuntos intentaron tener el dominio del balón, aunque Francia puso más empeño en tener la posesión e intentar controlar el tempo del encuentro. Por su parte España, un equipo con mayor calidad entre sus filas, dejaba en la habilidad de Eva Navarro por el lado derecho del ataque español que intentara afrontar y superar en el uno contra uno contra Lakrar y poner el balón definitivo para superar a la defensa francesa que se mostró muy firme en el primer tiempo. Las jugadoras francesas con un físico más potente intentaban de forma constante afrontar la defensa española que no dejaba hueco ni posibilidad alguna de inquietar a Cata Coll más que con disparos lejanos que no dejaban más que mostrar la seguridad de la cancerbera española.

Quedaba por delante un segundo tiempo para decidir el rival de Alemania en la final, con una selección española que no había disfrutado de ninguna ocasión clara de gol frente al marco de una Lerond prácticamente inédita en el primer acto, con lo que las pupilas de Pedro López tendrían que ofrecer algo más para ser merecedoras del premio de la final.

No obstante, este segundo acto siguió por el mismo camino que la primera parte con una Francia más dominadora del balón que conseguía progresar hasta la zona de tres cuartos, pero ahí aparecía la fiabilidad de la zaga española que no daba prácticamente ocasión de inquietar a Cata Coll. Pero en ataque España seguía falta de ideas y, si bien en la primera parte había conseguido conectar con asiduidad con Eva Navarro, en este segundo tiempo siquiera esa conexión había existido con lo que prácticamente no había generado peligro frente al marco francés.

De hecho las ocasiones más claras del partido llegaron en los minutos finales, primero en un disparo directo de Francia a través de Dufour quien intentó sorprender a Cata Coll si bien la cancerbera española adivinó perfectamente la intención de la francesa y atajó el balón en el palo corto. Acto seguido en el otro área era Eva Navarro quien no aprovechaba el error en la salida de la portera francesa y mandaba el balón a las nubes. Se salvó el equipo de Pedro López en los últimos compases del partido cuando Dufour primero y Becho después no conseguían encontrar el marco español con todo a su favor, frente a la portería y sin oposición de ninguna defensora española. Francia había perdonado y de ello debía aprovecharse el combinado español. Y a punto estuvo de llegar el gol de España en el añadido cuando Rosa Márquez consiguió llegar por banda a pase de Eva Navarro pero su centro se paseaba por delante del marco francés sin que Nerea consiguiera llegar a rematar el balón.

Y llegó el final del tiempo reglamentario sin goles con lo que el partido se marchaba a la prórroga.

El inicio de la prórroga siguió con el dominio francés que hasta el momento había sido superior a España, no sólo en juego, sino también en ocasiones de gol. No obstante, España pareció despertar y tuvo una gran ocasión de gol en un pase en profundidad en el que Nerea se dejó robar la cartera en el último suspiro cuando ya estaba frente a la portera francesa. Acto seguido, Francia consciente que se le podía escapar el partido que hasta ese momento había tenido controlado, generó un par de ocasiones, primero en las botas de Revelli, y en la segunda de ellas, un gran centro desde el lado derecho de Dufour, la más incisiva hasta el momento, sería rematado de cabeza, un remate cruzado al que no podía llegar a Cata Coll a pesar de su estirada. El premio a la constancia que podía suponer el pase a la gran final.

Con el agua al cuello, la selección española tenía que entregar todo lo que le quedara dentro en los últimos quince minutos de la prórroga para no verse apeada de la final. Pero las esperanzas en la remontada desaparecieron muy pronto para las pupilas de López cuando Becho aprovechaba un contraataque para superar de disparo cruzado a Cata Coll ante la pasividad de la defensa española que permitía con demasiada facilidad el disparo de la francesa.

En el minuto 112 de partido doble ocasión para España, primero en un remate de Abelleira que era sacado bajo palos por la zaga francesa una vez superada la posición de su cancerbera, y después un remate de cabeza de Laia Aleixandri hubiesen podido volver a poner a España en el partido, pero la intervención de Lerond, bien situada bajo palos evitaba el gol de la esperanza de España quien en dos ocasiones de forma consecutiva podía haber disputado el pase a la final. Una final que se alejaba definitivamente de las posibilidades españolas con el tercer tanto de Becho, quien marcaba su doblete totalmente sola en el segundo palo después de una gran jugada de Malard desde el flanco izquierdo.

Y en el último suspiro del partido, sería Athenea del Castillo quien demostraría su calidad individual, recortando primero a la defensora, para disparar cruzado y perfecto buscando el palo opuesto superando la oposición de Lerond que no podía hacer nada ante la calidad del disparo de la española. Sería lo último destacable de un partido que acababa con la alegría de las francesas sabedoras de lo logrado, y un equipo español desolado por la decepción de no haber logrado el pase a la final. Se rompe la hegemonía española de los últimos años.

 

FICHA TÉCNICA:

Francia: Justine Lerond, Selma Bacha (Azzaro 69’), Maelle Lakrar, Emeline Saint-Georges, Manon Revelli, Oriane Jean-François (Le Mouel 101’), Julie Dufour, Chloé Philippe, Sandy Baltimore (Martínez 119’), Naomie Feller (Malard 62’), Kessya Bussy (Becho 62’).

España: Cata Coll, Oihane Hernández (Carla Bautista 109’), Barta Pujades, Laia Aleixandri, Laia Codina, Anna Torroda (Athena del Castillo 98’), Silvia Rubio (Teresa Abelleira 90’), Rosa Márquez (Itziar Pinillos 109’), Eva Navarro, Olga Carmona (Nerea Eizaguirre 86’), Clàudia Pina.

Goles: 1-0 Malard 105’, 2-0 Becho 110’, 3-0 Becho 114’, 3-1 Athenea del Castillo 120’.

Colegiada: Ewa Augustyn (Polonia).

Tarjetas amarillas: Saint-Georges (50’), Hernández (80’), Eva Navarro (90’), Lakrar (106’)

Estadio de Saint Mirren Park – Paisley

 

Autor: Enric Solé Altarriba

Fotografía:

RFEF

 

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