
Una semifinal intensa en el Mundial Sub-17 femenino
Este miércoles se vivió una de las semifinales más intensas del Mundial Sub-17 femenino. Brasil, una de las favoritas al título, cayó 0-2 frente a una Corea del Norte disciplinada, eficaz y emocionalmente sólida. El encuentro dejó un sabor agridulce para las sudamericanas, que se vieron superadas no tanto por juego, sino por gestión del partido y eficacia rival.
Desde el arranque, las brasileñas intentaron imponer su estilo alegre y combinativo. Sin embargo, el planteamiento táctico de las coreanas, basado en la presión alta y la rapidez para recuperar el balón, bloqueó cualquier intento de dominio. Aunque la posesión fue relativamente equilibrada, las mejores ocasiones llegaron del lado asiático, que supo transformar su esfuerzo en goles en los momentos más oportunos.
Corea del Norte, contundente en las áreas
El primer gol llegó tras un penalti convertido poco antes del descanso, justo cuando Brasil parecía empezar a asentarse. A los pocos minutos, el encuentro dio un giro inesperado: una tarjeta roja directa a una jugadora brasileña, Andreyna, en el minuto 43, dejó al conjunto brasileño con una menos. Ese episodio cambió por completo la dinámica del juego.
Ya en la segunda mitad, Corea del Norte aprovechó su superioridad numérica y marcó el 0-2 en el minuto 52, sentenciando prácticamente la semifinal. Brasil buscó reaccionar, pero sus intentos fueron más impulsivos que organizados. Con dos tiros a puerta en todo el partido y escasa claridad ofensiva, las brasileñas no lograron romper el muro defensivo de las asiáticas.
Tarjetas, nervios y emociones a flor de piel
El encuentro estuvo cargado de intensidad emocional. Se mostraron varias tarjetas amarillas, reflejo de la tensión que vivían ambos equipos. Brasil, que hasta ese momento había tenido un torneo ordenado en lo disciplinario, terminó acumulando más sanciones de lo habitual. La presión por alcanzar la final terminó jugando en su contra.
Brasil demostró talento, pero le faltó control emocional y eficacia. Corea del Norte, en cambio, ofreció una lección de madurez táctica: supo cuándo acelerar, cuándo frenar y cómo manejar la ventaja. Corea del Norte avanza a la final con paso firme, mientras que Brasil se despide sabiendo que el futuro sigue siendo prometedor, aunque la experiencia de esta derrota le dejará una huella difícil de olvidar.
Ficha técnica
Brasil: Morganti, Allyne (Victoria 46′), Marina (Pereira 88´), Andreyna, Julia (Ravenna 46′), Pepe, Kaylane, Iseppe (Dulce María 16´), Faria (Mariane 88´), María y Evelyn.
Entrenador: Rilany
RPD de Corea: Son Gyong, Yun, Ri, Jin Ju, Su Rim, Ui Gyong, Chong Gum, Kyong Im, Rye Yong (Ye Rim 90´), Jong Hyang (Sun Nyo 90+11´) y Won Sim ( Su Rim 90+7´)
Entrenador: PAK Song Jin
Goles: 0-1 Jong Hyang (44´), 0-2 Jong Hyang (52´)
Tarjetas amarillas: Evelyn (34´), Kaylane (45+5´), Kyong Im (50´), Jong Hyang (64´)
Tarjetas rojas: Andreyna (43´)
Árbitra: Alyssa Pennington
Estadio: Olímpico de Rabat
Espectadores: 68.700
Jugadora del partido: Yu Jong-hyang (Corea del Norte)
Autora: Cristina Molina
Fotografía: FIFA





